L. Enrique es Rodman
El Padre Blanco, los Hijos de Gaspart y la Guerra Santa retomaron el contacto, que no el Conocimiento Carnal, fastuosa película erótico-prehistórica de Tío Jack Nicholson y Art Garfunkel. Ese Conocimiento pleno queda aplazado para citas más lujuriosas, se supone que también con Luis Enrique. Citas como la presunta semifinal de Champions que ayer anidaba en las neuronas de todos los que corrían a un ritmo tan inverosímil que cascaron antes de la hora de fútbol. El futbolazo de Motta o Zidane, no el futbito de Xavi.
Noticias relacionadas
Escribo lo de Conocimiento Carnal porque un inglés, Sid Lowe, me ha descrito en The Guardian como "un individuo molesto y carnalmente obseso". No piensen que me chiflan los ingleses: es por la crónica de cierto Betis-Barça. Y hablo de Luis Enrique, porque el asturiano se metió bajo la piel del partido y metió a los desquiciados madridistas bajo su piel: eso lo hacía Dennis Rodman en la NBA. Ponía risita de travestón en la cara de los musculitos... y les pillaba 15 rebotes tras acostarse con Madonna. Dennis y Luis Enrique, que sabe dónde al Bernabéu son "gente excitable", pero ganan puntos y partidos. Thanks, Mr. Lowe.
Nos queda Kluivert, ese Beckham negro duchado con bilirrubina en el Mar Blanco. Nos queda el runrun del primer tiempo. Sí que es excitable Luis Enrique Excita, luego gana.
