Pole dramática de los hermanos Schumacher
Michael y Ralf coparon la primera línea del GP de San Marino mientras su madre se encuentra en coma. Alonso, de nuevo magistral, arranca octavo.

Perdonadnos, pero en estos momentos no podemos decir nada de nuestra madre. Michael Schumacher habló en nombre de él y de su hermano después de que ambos lograran los dos primeros puestos de la parrilla. Su madre Elizabeth, de 62 años, está en coma estacionario y los dos pilotos se fueron ayer en jet al hospital de Colonia. Dormirán en la ciudad germana. Volverán a tiempo para el gran premio. Es increíble la profesionalidad de estos dos hombres. Schumi logró la pole número 52 de su carrera y homenajeó así a su madre. El cuestionado Ralf terminó a sólo 19 milésimas. La lucha por la victoria puede ser el mejor remedio para el ánimo cuando una enfermedad incurable (posiblemente cáncer) toca tan cerca.
Los últimos diez días han sido una tortura para los pilotos germanos y hasta se llegó a especular con la posibilidad de que no hubieran participado en el gran premio. De ahí el rumor de que Marc Gené podía correr en Imola. Al margen del trance que está pasando la familia más famosa del Mundial, la de ayer fue una nueva exhibición de Fernando Alonso, que terminó octavo en un circuito de potencia.
El asturiano hizo una vuelta excepcional, con el coche de lado en una de sus pistas favoritas. Kimi Raikkonen, el líder del Mundial, sólo le pasó por 21 milésimas y Villeneuve, con menos gasolina que él, por nueve. Fue pole provisional durante mucho tiempo. Y su compañero Trulli, que tuvo que salir a la calificación con el coche reserva por problemas técnicos, terminó a más de un segundo. Además, la temperatura y la cantidad de goma en la pista fueron incrementándose para beneficiar a los últimos (entre los que no estaba Alonso).
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La estrategia del piloto español (que finalmente no será sancionado, sólo apercibido verbalmente) para hoy es de dos paradas. Tiene más peso que Webber y Villeneuve, a los que debería pasar y posiblemente algo menos que Raikkonen. Salvo los intocables Ferrari y Williams, estará de nuevo en la lucha. Otra carrera más y esta vez contra un muro de al menos 100CV menos. Es decir, a décima por cada diez caballos, un segundo de desventaja por este motivo con Michael Schumacher. Resulta que la diferencia con la pole ha sido de 840 milésimas.
Al margen de Ferrari, sus pancartas son las más habituales en un despoblado Imola. La Semana Santa ha hecho mucho daño y la tradicional colina de la pasión se ha transformado en un montículo de cemento y césped. Y más con los elevadísimos precios, superiores a los 120 euros por día en las tribunas más caras. Para la hora de la carrera se espera lluvia poco intensa. Con Villeneuve y Alonso juntos en la parrilla, seguro que nos divertiremos.