"Los políticos deben ser más conscientes "
Fran recuerda que "es la tercera tragedia que ocurre en diez años"

En la Costa da Morte existen cientos de aldeas en las que todas las casas miran al océano. En Frions, donde apenas viven 100 habitantes, las manos de sus gentes están castigadas por un mar al que todos respetan. Los niños están acostumbrados a despedir a sus padres durante semanas y meses. A veces, para siempre. Allí nació Fran, pero una pelota le alejó del mar. Un balón y su padre, un marino mercante que quiso evitar a los suyos de esa vida. "Mi padre siempre quiso separarnos del mar y que estudiáramos. Pero a mí lo que de verdad me gustaba era el fútbol", recuerda.
Noticias relacionadas
La calidad de su pierna izquierda le hizo emigrar a la ciudad. Al Deportivo. "Dejar el pueblo fue muy duro para mí". Pero con los consejos de su hermano José Ramón y su entrenador Luis Huche superó la nostalgia. Hoy, 17 años después, Fran sigue teniendo mucho de aquel niño al que el mar veía jugar a su orilla. Por eso el episodio del Prestige le duele tanto. "Es la tercera tragedia de este tipo en diez años. Los políticos deberían ser más conscientes del peligro que existe. El mar exige un respeto. Y lo realmente duro es que los más afectados son los más humildes".
Habla con conocimiento de causa. Sus primos se marchan durante meses al Gran Sol a faenar para ganarse la vida y sus amigos de la infancia también luchan a diario con el Atlántico. "Es duro. Hay barcos que se hunden y esas tragedias destrozan a familias enteras". Su semblante es serio y su mirada se pierde en el mar. "La gente debe ir al campo. El Celta y el Depor lo han entendido. Vayan al Bernabéu", concluye.