La tierra y Portas devoran a Roddick
Excelente rendimiento de la Armada en la apertura del Masters Series de Montecarlo y con triunfo sorpresa de Feliciano López ante Corretja


Dijo Ion Tiriac que España tiene tres equipos de Copa Davis. Se quedó corto y se olvidó de Argentina. La Armada española ya ha puesto seis unidades en segunda ronda del Masters Series de Mónaco. Pero La banda de la Argentina responde con cuatro: Gaudio, Nalbandian y los vencedores de los duelos de hoy Chela-Calleri y Acasuso-Coria. ¿Cuántos equipos tiene Argentina, maestro Tiriac...?
Dijo y escribió John McEnroe que "en tenis, más que en ningún otro deporte, se ve la impotencia del pasado en su lucha con el futuro". No es por señalar, pero Feliciano López llegó de Estoril como una moto acuática de línea futurista y desalojó de Mónaco a Álex Corretja, justo como en el Open de Australia. Dijo el gran Iván Lendl que "cuando un tenista de élite empieza a tener cosas en que pensar al margen del tenis, los problemas son inevitables". Cada palo debe aguantar su vela. Y más en el endemoniado tenis de hoy.
Dijo Hewitt que no pensaba jugar en Montecarlo para mortificar a la ATP. Ha cumplido. Agassi no dijo nada: se limitó a telefonear su renuncia en el último momento, asegurando que "lo sentía mucho". Ya. Federer, Safin, Grosjean y Henman estaban fuera de la lista desde la semana pasada. Sampras no existe.
Dicen los entendidos que, así las cosas, Ferrero, que ayer apisonó a Arthurs, debe revalidar el título a la vera de la Riviera. Pero esta es otra de las pistas predilectas de Charly Moyá, que debuta hoy. Y desde la previa, ayer relampagueó como un látigo el tenis atípico de Albert Portas para machacar en dos sets al impaciente y no terrícola Roddick. Cuando Albert surge desde previa con esa fuerza, peligro. En 2001, Portas ganó la final de Hamburgo a Ferrero cuando también venía de previa.
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Dicen más entendidos que nadie debe perderse los partidos de Rafael Nadal, el sobrino del futbolista internacional de Manacor: hoy se estrena en el cuadro final de Montecarlo ante el no imbatible Kucera. Menos batible, ahora y en septiembre, es el feroz Gaudio, verdugo de David Ferrer y fanático del Espanyol.
Y dice el buen pueblo de Mónaco que Carolina está divina, pese a los 47 bajo el ala y a esa cosa teutónica de marido. Por eso sí que merece la pena ir al Sporting Club. Por Carolina y no por Gaudio. Lo siento, Charly.