Yo digo Juan Mora

El doblete es un reto

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

El Barcelona ya tiene medio pie en la fase final de la Euroliga. Ganarla es su gran apuesta de la temporada. Fichó a Bodiroga con un contrato de tres millones de euros, a Pesic, que fue el entrenador que hizo campeona del mundo a Yugoslavia, mantuvo a Varejao para jugar con más extranjeros en Europa gracias a la particular libre circulación de jugadores de la Euroliga, y pidió la organización de la Final Four para que la presión del Palau de Sant Jordi lleve en volandas al equipo hacia un título que se le niega, después de haberlo perseguido dieciséis veces y haber perdido cinco finales.

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Es posible que el Barcelona sea campeón. Y quizá, también, que el Pamesa gane la ULEB. Sería un doblete que demostraría, por fin, la teórica superioridad del baloncesto español de clubes, de la que tanto presumimos. De lo contrario, algo tendríamos que estar haciendo mal cuando los títulos se nos niegan, porque hasta ahora el balance es nefasto. Ninguna Euroliga, antes Copa de Europa, en los últimos siete años; ninguna Copa Saporta, antes Recopa, en los últimos cinco, y dos Copa Korac —una del Unicaja y otra del Barcelona— en los últimos doce. Total: dos títulos de esos 24 disputados.

Este es nuestro potencial, a día de hoy. Y no será por falta de facilidades, porque desde hace tres años la Euroliga la disputan cuatro equipos españoles, como cuatro llegaron a ser en la Korac desde 1987, dos en la Saporta desde 1996 y como cinco han sido este año en la ULEB. Pues esa ingente participación, que alcanza a un total de veinte equipos diferentes, algunos desaparecidos y otros descendidos, no ha dado más que para ser cabeza de ratón en Europa con esos dos títulos europeos en la competición menos relevante. Al Barcelona y al Pamesa le corresponden el reto de poner las cosas en su sitio.

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