Un rival muy digno
Un equipo digno Armenia. No se colgó del larguero, trató de jugar cuando pudo, tocó el balón, dio pocas patadas y mejoró la sensación incluso de su triunfo ante Irlanda del Norte. Les queda mucho, e incluso jamás llegarán a dar una campanada de verdad. Poco a poco sacan futbolistas al exterior, y ayer los mostraron. Petrosian está cerca de la cuesta abajo por su edad, y no hay un sustituto claro para el futuro. No terminó el partido por una lesión, aunque ya se había venido abajo en la segunda parte. Se mostraron los gemelos Karamian en la delantera. Quizá ambos tengan alguna opción de cambiar de equipo cuando se consume el descenso del Panahaiki.
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Sólo fueron tres goles en contra, pero en cuanto España empezó a jugar un poco más rápido los armenios se dieron cuenta de la gran diferencia de nivel. Ahí sí terminaron muy atrás, con la línea de tres centrales inicial reforzada por muchos jugadores más, casi unos encima de otros. Algún detalle más. El zurdo Sarkisian volvió a jugar en la banda derecha. Defiende poco, y quizá por ahí le vengan todos los problemas en el Torpedo ruso. Armenia se va de España con la cabeza alta, insisto en ello.
He visto equipos mejores salir ante rivales de primer nivel con mucho más miedo y más ganas de destrozar el partido. Armenia no lo hizo y por eso se ganó el respeto y rozó un resultado importante para un fútbol que necesita crecer bastante. Hay muchos más goles de diferencia real entre el fútbol español y el armenio, pero al menos el modesto se mantuvo digno hasta el final del encuentro. Sólo por eso tenemos que aplaudirles.
