Yo digo Alejandro Delmás

Ahora sí: Moyamanía

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Desde los tiempos raciales en que Santana ganó Wimbledon a Dennis Ralston con el polo blanquísimo del Real Madrid y olé, no se había visto cosa semejante: "Los problemas que nos da Moyá para sacarlo de la pista sin aprietos y para impedir que la gente lo asalte materialmente, no los hemos tenido con ningún otro, ni con el mejor Bruguera, ni con Agassi, ni con Ferrero", que es más ídolo de adolescentes confesaban hace unos días en Madrid los organizadores del inminente Godó.

Noticias relacionadas

En Charly Moyá se combina un cóctel explosivo que mezcla sex appeal, glamour, modernismo, una derecha fabulosa y un cuerpazo de fábula, apto para tatuajes dignos de la NBA. Todo junto genera un condenado buen jugador, que sería mucho mejor con un gran revés y un símbolo rosa, mediático y carnal: Moyamanía.

No es casualidad que Nike haya vestido a Charly con esa restallante camiseta sin mangas de puro macizo, para resaltar bíceps y tatuajes. Es la prolongación de una secuencia que se encadena en anuncios y reportajes de grandes marcas enloquecidas, como Patricia Conde o la mismísima Kournikova, por el glamour y las feromonas que despiden el cuerpazo de Charly. Ahora, a pegarle al revés...

Te recomendamos en Polideportivo