Frigo impone su ley en la nieve de Pal
Armstrong sólo cedió a 1,5 km de la llegada y se dejó 1:11 minutos

El ciclismo no depara muchas sorpresas. El que está en mejor forma suele ganar. Ayer, en Coll de Pal, ni más ni menos, Dario Frigo (Fassa Bortolo) impuso su ley de escalador amante del frío. Las condiciones climáticas en el alto (2.080 m) le venían como anillo al dedo. Temperatura casi negativa, nieve para regalar y mucho viento. Al italiano (vencedor en la Vuelta a la Comunidad Valenciana) le bastó un esfuerzo de un kilómetro ("no atacamos antes porque estábamos pendientes de Armstrong") para sacar de rueda a Piepoli (ibanesto), al catalán Jufré (Relax) y a Latasa (Kelme). Si no hay imprevistos, Frigo sucederá hoy en Vic a Juanmi Mercado en el palmarés de la Setmana Catalana.
Algunos dirán que este rubio espigado tuvo adversarios de cartón. Sí. Los que pueden rivalizar con Frigo andaban por detrás, tratando de encontrar su mejor pedaleo a estas alturas de año.
Uno de ellos: Lance Armstrong. El americano había asustado con la mirada en las tres primeras etapas, pero no con las piernas. Y ya avisó Bruyneel. Lance siguió el ritmo de los mejores, pero en el momento del tirón decisivo (a 1,5 km) se le apagó la luz. Llegó a 1:11 del vencedor. Ahora volverá a su casa de Girona. Allí prepara su asalto al quinto Tour. En julio, el minuto perdido en Pal y la desilusión que se llevaron los organizadores de la Setmana al verle retrasado quedarán muy atrás. Cuidado con él.
Peor estuvo Aitor González (a 4:41), aún menos a punto que Armstrong. Zubeldia cedió, Simoni no pudo al final y Mercado sufrió mucho pero acabó contento: "¡Qué bien me encuentro!", dijo en la cima nevada. Quien no se consuela es porque no quiere.
Noticias relacionadas
Casi medio pelotón tuvo tiempo de obtener la gloria hasta que Frigo dijo "basta". El trío formado por Flecha, Laguna y Rafa Casero comandó la carrera desde el inicio. En el tramo decisivo se deshincharon poco a poco. Flecha aguantó hasta reventar.
Es casi de obligado cumplimiento destacar la obcecación por el ataque que tuvo José Luis Rebollo. Él cazó a Flecha, luego le engullieron, volvió a intentarlo e incluso sprintó por delante antes de acabar rezagado. Bien por el Relax, que se mantuvo en pantalla desde el inicio (Laguna) hasta el fin (Jufré, Rebollo y Blanco).