Gimnasia | Copa del mundo

Elena Gómez brilla en Cottbus

Consiguió la medalla de plata en la final de la prueba de asimétricas.

<b>SUMA.</b> Elena puede ampliar hoy su botín, en suelo y barra.
Enrique Ojeda
Redacción de AS
Actualizado a

No hay duda. Aquí hay gimnasta. Es más que una especialista pura, más que una gran promesa, más que un talento de futuro, mucha más que un proyecto de nivel. Elena Gómez, campeona del mundo en suelo en el Mundial de Debrecen (Hungría) en noviembre, la semana pasada puntuó con una medalla de oro en suelo en la primera prueba de la Copa del Mundo de esta temporada, en el París Bercy.

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Ayer, acabó en la segunda posición en la final de asimétricas, una prueba en la que no compitió en el Mundial porque le faltaron un par de semanas de preparación completa para llegar a Hungría con un ejercicio a la altura de su calidad (cuando Carballo la intentó inscribir ya era tarde). En la ciudad alemana de Cottbus, uno de los grandes torneos de siempre, donde la mítica Maxi Gnaud completó parte de sus mejores exhibiciones de siempre, Elena Gómez ha entrado en el capítulo de favoritas a la lucha por el título de gimnasta completa. Partió con la segunda mejor nota, y acabó con la plata (9,262), empatada con la ucrania Alina Kozich, y detrás de la revelación inglesa de los últimos años, Elizabeth Tweddle (9,412). Detrás quedaron gimnastas importantes como la uzbeca Oksana Chusovitina (había ganado antes la final de salto), o las chinas Ye Fan y Tiatian Wang, entre otras.

Ayer, además, Elena demostró que es capaz de salir adelante de situaciones apuradas. Tuvo problemas con un stalder, pero supo arreglarlo para llegar a un gran y alto kachev. Acabó bien y su medalla de plata impulsa su participación en la Copa del Mundo, en la que empieza a ser una gimnasta considerada hasta el punto de que su imagen se utiliza en los carteles anunciadores de los torneos. Llegar a ese nivel sólo está reservado a las estrellas.

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