NKono se sale
El ex portero se entrena a un nivel extraordinario a sus 47 años y ayer lo demostró en Sant Adrià. Confía en la salvación del equipo

Tommy NKono tiene 47 años pero está hecho un chaval. El entrenamiento del Espanyol sirvió para contrastarlo. Mientras el primer equipo se ejercitaba, el ex portero mantenía un nivel altísimo de esfuerzo en el campo anexo, en la sesión del filial de Tintín Márquez. Manel y Pociello (porteros del B) alucinaban. Agilidad, rapidez, reflejos... todo bueno para cualquiera.
¡Pero si está para jugar! "La cabeza hace que las piernas me funcionen. Sí, me siento muy ágil". Alguno que lo viera podría apostar a que aguantaría un partido de Primera sin problemas. "Al mismo nivel... no sé. No sería honesto por mi parte, ya que los entrenamientos diarios mermarían mis fuerzas". ¿Cuál es su secreto? "No tengo ninguna técnica para mantenerme en forma. He sido deportista y siempre lo seré". NKono se retiró con 40 años en el Bolívar, al que hizo campeón de los dos torneos bolivianos y cuartofinalista de la Copa Libertadores. En definitiva, que encontrarse con el camerunés realizando paradas como las de los 80, en Sant Adrià y en 2003.
Seguro. Y puestos a hablar de fútbol y de porteros, es sugerente preguntarle al NKono sobre su colega Toni y sobre la situación del equipo. "Estoy seguro al ciento por ciento de que nos vamos a salvar. El vestuario tiene categoría como para recuperarse". ¿Y Toni? "El Espanyol le necesitaba, así como los que ahora son sus compañeros. En el campo está respondiendo a las expectativas. Las paradas que hace son de mucha calidad. Y además es un profesional que infunde un respeto en el vestuario. Pone orden y seriedad". Son palabras de un crack, el gran Tommy, que ofrece espectáculo diario en la Ciudad Deportiva de Sant Adrià.
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"Me gustaría ver a uno de los míos en Primera"
Tommy NKono trabaja mañana y tarde en la Ciudad Deportiva. "Llego a las diez de la mañana y me voy al mediodía. En estas horas estoy con el B". Tommy alecciona a Manel Bruña y David Pociello, dos porteros de reconocido prestigio en el fútbol base catalán. "Me gustaría que alguno de los míos pudiera llegar a jugar en el Espanyol de Primera. Cuando llegué hace un año no me conocían, pero ahora saben quién soy y me he adaptado bien a ellos, y ellos a mí". La jornada de trabajo del camerunés no se acaba ahí. "Por la tarde estoy con los juveniles, cadetes...". Suya es la responsabilidad sobre figuras incipientes, como el internacional Biel Ribas.