Su padre le hizo elegir el fútbol y no el atletismo
El excelente delantero del Arsenal es un goleador nato. Thierry Henry encontró en la Premier League su mejor fútbol tras abandonar el encorsetado fútbol italiano. Hoy amenaza con dejar fuera al Valencia de la Champions.
Hace muy poco marcó su gol cien con la camiseta del Arsenal y no se detendrá. Arsene Wenger ya le conocía de su etapa en el Mónaco y no dudó en firmarle para su proyecto en el fútbol inglés. Se lo quitó de las manos al Real Madrid, una lástima porque delanteros como Henry hay muy pocos.
Henry recordaba en una entrevista en ONZE allá por 1997 sus inicios. "Tenía cinco años y un domingo por la mañana en un campo en Ulis mi padre se puso en la portería y me dio un balón. Yo no entendía nada, pero disparé y me gustó". Así empieza la historia del que se ha convertido en la gran amenaza del Valencia esta noche. Mezcla explosiva con un padre de Guadalupe y una madre de Martinica, nació en 1977. Creció en Ulis, un barrio sur de ParÍs, y eligió entre atleta y futbolista. Le seducían las carreras de 400 metros, y no extraña al ver su zancada en cada contragolpe del Arsenal. Pero pudo el fútbol, una afición que creció día a día en el Parque de los Príncipes con aquel Racing de París de Francescoli y Littbarski. Así que no tardó en ascender. Primero en el Poussins de Ulis, después el Viry Chatillon y más tarde su primer contrato con el Mónaco. En un partido entre el Chatillon y el Suci en Brie Titi Henry marcó seis goles, y el ojeador del Mónaco Catalano no lo dudó. Empezaba la carrera de verdad de uno de los mejores futbolistas franceses de los últimos años.
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En la escuela de Clairefontaine aprendió mucho y en los cadetes de la selección empezó a brillar tras un gran partido ante Marruecos en Montaigu. Su llegada al Mónaco con 17 años rompió todos los esquemas. En su primer año en infantiles marcó 42 goles, meses antes de debutar en primera división ante el Niza el 31 de agosto de 1994. Con sólo 20 años ya consiguió ganar un Mundial.
Decisivo esa misma temporada en la trayectoria del Mónaco hasta las semifinales de la Champions, cerca de ocho millones de euros sirvieron para su marcha a la Juventus. Sólo seis meses después y tras sufrir mucho el corsé táctico el calcio, Wenger conseguía su fichaje para el Arsenal. Su deslumbrante carrera nos lleva hasta esta noche en Mestalla.
