Yo digo Sebastián Álvaro

Especies

Sebastián Álvaro
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Todavía es posible encontrar en la mesa de novedades de las librerías un muy interesante libro, "Historia natural de los ricos". Lo advierto a juzgar por el ritmo enloquecido con el que las novedades desplazan para siempre a libros que tan sólo unas semanas atrás eran "lo más de este siglo". Si son afortunados y cae en sus manos este delicioso ensayo a medio camino entre la zoología, la antropología, el ensayo y el ajuste de cuentas con el cuchillo en la boca en la mejor tradición de la vieja lucha de clases, sin duda lo van a disfrutar. Su autor es Richard Conniff, un laureado colega que se dedica a realizar documentales de naturaleza y reportajes periodísticos para National Geographic, entre otras publicaciones de gran renombre.

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El caso es que Conniff decidió un día dejar a los animales salvajes y fijarse en otros, en apariencia domésticos: los ricos. El punto de partida de su investigación fue la pregunta de si los ricos son diferentes del resto de la gente. Y nos les desvelo nada de la intriga de este libro si les digo que su conclusión es que sí. Mientras lo demuestra, Conniff va recorriendo el mundo de los más opulentos con los ojos de un naturalista acechando a una especie animal más. Esa mirada curiosa, desinhibida y terriblemente divertida nos explica, por ejemplo, que cuando el millonario Fosset se mete en un globo para dar la vuelta al mundo, o participa en la carrera de la Iditarod, o intenta, por tres veces, subir al Everest no hace otra cosa que exhibirse. Igual que lo hacen los antílopes dando botes inverosímiles e inútiles delante del guepardo que los quiere atrapar. Los antílopes y Fossett buscan lo mismo: demostrar lo fuertes, inalcanzables y poderosos que son. Me ha hecho pensar en este ensayo de Conniff la búsqueda de una explicación, aunque fuese zoológica, a algunos comportamientos recientes de algunos miembros de nuestra especie.

Recién llegado del Karakorum me he quedado impresionado pensando que el animal más salvaje era el leopardo de las nieves. Y sin duda estamos rodeados de otros mucho menos nobles que este felino huidizo que representa los mejores valores de la alta montaña. Buscaba un comportamiento animal equiparable a los boicoteos, agresiones e insultos que han sufrido recientemente los profesores Fernando Savater y Gotzone Mora en Barcelona a manos de un grupo que llamaba fascistas y asesinos a unas personas que si por algo destacan es por no rehuir jamás la discusión y sólo utilizar la palabra frente a los que, -ellos sí- les obligan a callar y pretenden imponernos por la fuerza sus ideas. A qué especie animal puede equipararse quien insulta a la madre de un asesinado acusándola de dejarse manipular y de leer lo que le mandan. Y a qué especie, sin duda superior, pertenece esa mujer ofendida y dolorida que le responde que no ha nacido quien le dicte lo que tiene que decir. Me temo que, a veces, hasta el reino animal se nos queda corto para tratar de explicarnos este mundo y nuestra especie.

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