"Pido perdón a Luccin, a Juanfran y al árbitro"
Teresa Rivero: "Los errores deben reconocerse; me pasé".

Teresa Rivero da por finalizada la polémica que se creó con sus declaraciones del pasado domingo al término del partido Rayo-Celta. La presidenta del club madrileño admitió su error al criticar a Juanfran y Luccin, jugadores del cuadro vigués, así como a Pérez Lasa, el árbitro del encuentro: "Tengo que reconocer que yo estuve mal. Me pasé un poquito con las declaraciones, pero hay que comprender que estaba nerviosa porque la situación del Rayo es preocupante. No tenía que haber dicho lo que dije y por ello pido perdón a los jugadores del Celta y al árbitro también. Hay que reconocer los errores y yo sé que estuve mal".
Mientras la presidenta pide públicamente disculpas, Gustavo Benítez busca soluciones en privado. Y es que el entrenador paraguayo del Rayo sólo tiene disponible un central específico (Corino) para el enfrentamiento ante el Deportivo de este sábado en Riazor. A la baja de Mainz, por lesión, se unen las de De Quintana, por acumulación de tarjetas, y de Onopko. Ayer se confirmó que el ruso sufre una rotura de fibras en el sóleo de la pierna derecha que le tendrá de baja un par de semanas.
La situación requiere medidas de urgencia. La primera podría ser que Quevedo, una vez que ha cumplido sus tres partidos de sanción, jugase en el eje de la defensa en Riazor. Pero Gustavo Benítez, por si acaso, está viendo las evoluciones de Antonio Amaya. El central y el delantero Rufino participaron en la sesión de trabajo de ayer.
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Otra novedad podría ser la inclusión de Luis Cembranos en el once titular para ocupar la vacante que deja el también sancionado Peragón.
Benítez paga la comida de hoy
Gustavo Benítez saldará hoy una deuda que tenía contraída con la plantilla del Rayo desde el domingo pasado. El técnico prometió a sus jugadores que les invitaría a comer si derrotaban al Celta. Dicho y hecho. Los tres puntos se quedaron en Vallecas y a Benítez le ha faltado tiempo para cumplir su promesa. Por otra parte, el paraguayo ha programado que el último entrenamiento de la semana, el del viernes, tenga lugar en A Coruña, dado que la expedición rayista viaja a la ciudad gallega a primera hora de ese día y no puede hacerlo en Madrid.
