Liga de Campeones | Juventus - Deportivo

Decide Makaay

El holandés y Tristán tiran del Depor, que pasa a cuartos si gana y el Basilea cae en Manchester. Si pierde, le eliminan.

Decide Makaay
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El Deportivo calibra su dimensión continental en Delle Alpi en un partido cruelmente italiano: ganar clasifica al vencedor (si el Basilea cae en Manchester) y elimina al perdedor. Y todo el mundo sabe que empatar significa victoria en italiano. Hoy también. La Juve es el más italiano de Italia. Pasa de la corriente talentosa que ha inundado San Siro y practica un fútbol muscular, que eleva a Davids y a Tacchinardi, jugadores inmunes al desaliento, a la altura de Del Piero y Nedved, palabras mayores. Fútbol de máxima exigencia en la que el juego trabaja y el trabajo juega.

Pero el Calcio no tiene secretos para Irureta y su gente, que se maneja bien en este fútbol de "muchos policías y pocos ladrones", quizás porque cuenta con la nómina más peligrosa de timadores del área (Tristán, Makaay y Luque). El Depor juega con el balón, y la Juve, con el rival. Nedved hará de Del Piero rodeado de los catenacci de turno. Lippi armará su equipo alrededor de una columna vertebral que forman Buffon, Montero, Davids, Nedved y Trezeguet. Irureta liberará a Mauro para que tape a Nedved. Junto a él, trabajarán Duscher y Scaloni. El resto debe salir de la cabeza de Fran, el duende de Diego Tristán y de las botas afiladas de Makaay, quien dejó claro que el Calcio no le seduce demasiado: "Yo no quiero jugar en Italia; me gustan el fútbol español y el inglés". Cualquier despiste en el Depor se pagará si le llega a Trezeguet, sobrino de Van Basten y primo de Henry, el del Arsenal. En este duelo esquizofrénico vale esa máxima del patio de colegio que dice: "El que marca primero, gana... y el que gana, pasa".

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Homenaje para Molina

Aunque lo más probable es que sea descartado, Molina recibirá hoy el homenaje de las peñas de la Juve, que desplegarán una pancarta de ánimo. Molina, que se alegró ayer por la recuperación de ‘Mono’ Burgos, está con ganas de regresar: "La sensación es agridulce. Lo que quería era estar aquí y, ahora que he venido, estoy jodido por no poder jugar".

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