Yo digo Raúl Romojaro

Lo tiene muy claro

Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Lo que diferencia a un buen piloto de un campeón, al menos así siempre lo he defendido, son pequeños matices, a menudo imperceptibles pero determinantes. Fernando Alonso dio una de esas claves al responder en Melbourne a la pregunta de Carlos Miquel: "¿Qué pensó cuando se vio segundo?". "Irme a por el primero". Sincero, sin pretensiones, claro y contundente. Tanto como ambicioso y confiado en sus posibilidades. Esa es la delgada línea que separa la gloria de la mediocridad.

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Creo que, en este caso y distanciándonos de lo que dictan los precedentes españoles en la F-1, lo que menos importa es el sensacional séptimo puesto del ovetense, esos dos primeros puntos en el Mundial. Lo realmente trascendente fue el desarrollo de la carrera, su valentía, su determinación, su pundonor, su afán de superación, su calidad... Porque esos dos puntos, ese séptimo puesto, quedarían pronto en el olvido de no verse refrendados con nuevas exhibiciones como la de ayer en Australia.

Y llegarán, no lo duden. Esto no ha hecho más que empezar y hoy, si me lo permiten, no me atrevería a pronosticar hasta dónde llegará Fernando a lo largo de la temporada. Lástima que la improvisación dejará a España entera sin disfrutar por televisión de los adelantamientos de Nano. Qué no se repita, por favor...

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