Siempre estuvo allí
Hay quien critica ahora a los que criticaron a Ronaldo, herejes, como si criticar al que es bueno pero lo hace mal fuera una forma de dudar y dudar una manera de negar. Yo creo más bien que el mérito de Ronaldo ha sido despejar las dudas, sobreponerse a ellas. Es cierto que hubo un Mundial antes, y que fue suyo, pero aquel era un esfuerzo muy localizado, con todo a favor, con Rivaldo al lado y con Brasil por detrás.
Por eso no fue extraño dudar cuando llegó al Madrid, hermosote, aunque se dijo entonces que el equipo no sabía jugar para él, tantos años acostumbrados a amasar balones como el que amasa fortunas (que también). Pero hay que admitir que él no se ofrecía, o no lo bastante, porque estaba totalmente fuera de forma, lo que no le impedía engancharlas de vez en cuando, verdades a medias.
Noticias relacionadas
Luego, al tiempo que Ronaldo se afinaba, empezaron a llegarle los balones y a buscarlos él. Pero cómo saber si te ven más porque te miran más o porque te has puesto enfrente. Con las mujeres, por ejemplo, nunca se sabe, suele ser una mezcla, o que te has dejado espuma de afeitar en un moflete. Y en el fútbol sucede igual. Es una curiosa combinación de confianza, atracción y oportunidad.
Ronaldo ya se parece a sí mismo. Se le reconoce. Y lo más reconfortante es que da la impresión de que puede llegar a ser muchísimo mejor, da la sensación de que él se ha dado cuenta, si os gusta esto ya veréis de lo que soy capaz. Tal vez se ríe por eso.