Primera | Espanyol

"Estamos fuertes y listos para la pelea"

Clemente confía en el buen ambiente del vestuario: "No hay malas caras".

<b>BAJO LA LLUVIA</B>. Javier Clemente entrenó ayer a sus jugadores bajo la lluvia en el estadio de béisbol Carlos Pérez de Rozas de Montjuïc.
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Javier Clemente ha tomado la mejor actitud posible ante la precariedad de puntos en la clasificación. El vasco clama, pide paciencia y desdramatiza la crisis de un Espanyol que todavía tiene tiempo para reaccionar.

"Incluso cuando hicimos unos resultados muy buenos y de diez puntos pasamos a 22 ya dije que esto iba a ser un camino muy largo y difícil. Hay refranes que se cumplen y ahora nos está pasando. ¡Qué poco dura la alegría en casa del pobre! Parecemos haber pasado de la agonía a la tristeza en dos semanas. Mientras hay vida hay esperanza y toca seguir luchando hasta la

extenuación y luego ya será el momento de asumir las cosas

", dijo ayer en conferencia de prensa. "¿Miedo? Sólo a las alturas, a los aviones. No le temo a un partido por que siempre pienso que ganaré".

No tiene pues nada que temer, sólo esperar a que sus futbolistas agarren la racha que no han logrado pillar en lo que va de temporada. "Tal y como están, no tienen capacidad de autogestión, para ello necesitaríamos estar más desahogados en la clasificación. Esto te lo da la seguridad que se consigue con una buena posición y con dos o tres tíos de los que agarran y hablan".

Clemente estaría preocupado si viese en sus discípulos una dejadez o un querer y no poder en un ambiente enrarecido. Pero no es así, más bien todo lo contrario. "Hoy (por ayer) han entrenador estupendamente. Poco a poco vamos introduciendo nuevos conceptos. Nos les veo ni agarrotados ni temerosos, sí a veces dubitativos".

Listos para todo

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La predisposición al trabajo y la entrega diaria es la idónea. "No hay malas caras entre los jugadores cuando les pido los ejercicios, otros podrían pensar que hay problemas...".

Todo son buenas señales para la recuperación. Ahora sólo falta marcar un gol más que los demás, algo complicado cuando el equipo juega fuera de casa: "Como visitantes jugamos mal". Aun así, "a los chavales les veo bien, no es un problema de coco. ¡Qué coco y qué castañas!. El equipo está fuerte y entregado para la pelea". La próxima es el sábado, a las ocho.

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