Dueñas o la reconstrucción del gigante
Roberto Dueñas, madrileño de 27 años y 2,21 m, decidió la final de la Copa del Rey. Podría estar en la NBA con Bulls o Hornets, pero ahora es la Gran Muralla Azulgrana.


El madrileño Roberto Dueñas apenas sale de los hoteles en los viajes, se sabe de memoria los calendarios del Barça-basket, es un fanático de los DVD... y en Valencia fue la reencarnación de Gulliver ante los liliputienses del Tau.
A este Gulliver no hay redes que lo encierren: Dueñas sólo se dejó poner una red, y no por orden de Ivanovic: fue la red del aro de la Fuente de San Luis que cortaron al alimón él, sin saltar por supuesto, y Rodrigo de la Fuente: el jefe del vestuario del Barça.
A solas y a pabellón vacío, Rodrigo vistió a Dueñas con la red de los campeones. La red que Robert había ganado para el Barça cuando la final se había quedado viuda de Bodiroga, encerrado en los traps o trampas dos contra uno, las mil artimañas de Ivanovic, yugoslavo mordiendo a yugoslavos: Bodiroga y Pesic.
La final la ganó Roberto Dueñas, el gigante silencioso a quien alguna gris rata pretendió jubilar del baloncesto y casi de la vida hace un año escaso, durante la Copa del Rey 2002: hasta que funcionó el plan del doctor Toni Tramullas, ex jugador de baloncesto en la vieja Primera División: Tramullas era un base combativo. Y ha recuperado al mejor Roberto Dueñas, cuyos derechos NBA están en poder de los Hornets ¿Cómo lo hizo Tramullas...?
"Estamos viendo los resultados de un plan que viene desde hace dos o tres años", revela el médico. "El asunto era perfilar la estructura muscular de Roberto y rebajar kilos. Está en 142, pero llegó a tener cerca de 150. La columna vertebral sufría un horror por los tirones del torso. Hemos afinado el tren superior y fortalecido el inferior con gimnasia de perfilación, alimentación especial y suplementos", dice Tramullas
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"Sin la disciplina y el autocontrol de Roberto, nada hubiera sido posible", admite Tramullas. El gigantismo marca la vida y caracteriza la fisiología de Dueñas. Pero la génesis de sus dolores vertebrales era la descompensación tren superior-tren inferior. El plan de Tramullas ha reconstruido al gigante. Aquí, con ustedes, la Gran Muralla Azulgrana: 18 puntos y 17 rebotes en la final... y 11 en ataque: como Audie Norris.
Y aquí, hale-hop, las sonrisas lobunas de Salvador Alemany y de Pesic: cuando el Tau ya volvía a entrenarse, ayer de mañana. Ivanovic trama venganza contra el mundo. La venganza yugoslava puede mover al mundo, sí: pero no a Roberto Dueñas.