Bodiroga volvió a salvar al Barcelona
El serbio y Jasikevicius reventaron en un gran final el cerco del Unicaja


El tiranosaurio azulgrana suele meter miedo. Sobrecoge. No a Unicaja, no ayer. Unicaja fluyó y condujo el partido del único modo posible: sin contemplaciones y con el cuchillo entre los dientes.
Noticias relacionadas
La presunta presa, Unicaja, se convirtió en cazador gracias a las alternancias de Pesic en el banquillo. Con la rapidez mortal de Bullock y la solidez de Risacher, Unicaja empezó a mandar poco antes del descanso: 34-38, Bullock. Y 39-38: Bodiroga, con un triple asesino en el último segundo antes del intermedio.
Pero Unicaja no sólo resistió: descargó fuego graneado sobre el monstruo. En plena persecución guerrillera sobre Bodiroga, resfriado, Pesic tuvo que sentar al dios serbio. Y Unicaja fluyó y se escurrió a lomos de Bullock: 60-71 minuto 34. Ultimo estertor, Pesic llama a Bodiroga. La defensa de Unicaja colapsa sobre el de Zrenjanin... y libera la munición de Fucka y Jasikevicius: 15-0 en cuatro minutos. Bodiroga empata a 71. Jasikevicius cose un triple matador: 75-71. Okulaja responde, 75-74. Unicaja, desbordado por los acontecimientos, aún goza del balón de la final, pero, en una tensión descarnada, nadie anota. Sobrevivió el dragón azulgrana, mecido por la mano de Dios: Bodiroga.