Ideas heladas
El Depor cayó en Suiza en un partido que inició especulando y en el que usó al tridente, pero se echó en falta a Valerón
El Deportivo pagó su indolencia durante la primera hora y sumó una derrota que le aleja de los cuartos de final de la Champions. El tropiezo es aún más doloroso, si cabe, pues se produjo de la forma más previsible, con un guión escrito por todos los protagonistas antes de saltar al campo.
A seis grados bajo cero, Irureta apostó finalmente por su once menos friolero y repitió el equipo que ganó en Valladolid, con la obligada excepción de Donato en la posición del lesionado Mauro. El arranque cumplió con lo previsto. El Basilea apretó en la medular y puso a trabajar a Juanmi con disparos desde lejos. El Deportivo hipotecó su suerte a las diagonales que Luque sirvió al corazón del área buscando al Robinson Makaay.
En el minuto 10, una falta lanzada por Murat Yakin se topó con el palo derecho de la portería deportivista. Los blanquiazules se dejaban embotellar en su área ante un rival más corajudo que cerebral. Los de Irureta echaban de menos el juego de su centro del campo y sobrecargaban de trabajo a Naybet y a Andrade.
Un pase medido de Luque y un remate a bocajarro de Makaay pudieron traer el primer gol en el 25. Poco después, fue Scaloni quien le buscó las cosquillas a la defensa del Basilea y allí apareció Makaay, que se volvió a topar con el gigantón helvético. Se mascaba el gol y llegó. Una pérdida de balón a la salida de un córner propició una contra suiza y Hakan Yakin, solo al borde del área, marcó de un tremendo zurdazo cuando el reloj alcanzaba la media hora. Bajaba el termómetro y los ánimos deportivistas. Con el tanto, Gross apuntaló su medular y redujo los espacios a la delantera deportivista. Daba la impresión de que era el Depor el que llevaba dos meses parado, porque su discurso era demasiado rácano. El primer tiempo ofreció a un Basilea ardiente y el Depor, ni frío ni calor.
Para el arranque de la segunda parte, valentía obligada: Tristán por Donato. Con el marcador y el reloj a favor (¿quién mejor para sacar ventaja a un reloj que un suizo?), el Basilea especuló y el Depor arriesgó. El campo era una pista de patinaje y, lo que el Depor lograba en cinco toques de balón, el Basilea lo hacía en dos. En el minuto 55, el holandés Temmink, siempre lejos de las jugadas, se tragó una patada clarísima a Luque dentro del área. El Depor era el dueño del partido. Gross quitó a un delantero y Jabo sustituía a un apagado Luque por Amavisca. ¿Y Valerón? ¿Para cuándo? Con gente en banda y gente arriba, de Sergio a los delanteros había veinte metros de distancia, esos en los que debe pasar todo y en los que hace mucho que no pasa nada. El Basilea, que llevaba sin jugar el mismo tiempo que Valerón, parecía el Bayern. ¿Por qué no jugó El Flaco?
EL DETALLE
Noticias relacionadas
Donato, segundo más veterano
Donato se convirtió ayer en el segundo jugador más veterano que ha participado en la Liga de Campeones, con 40 años y 51 días. Ayer superó a John Lukic, guardameta del Arsenal, y sólo está por detrás de Mitropoulos (Olympiakos), que jugó con 40 años y 109 días.