La magia del ocho
En 1987 la ACB impone el formato de fase final a 8 en la Copa del Rey. Entran en acción todas las fuerzas esotérico/ cabalís/nigromán/teúrgi/espiri/telepáticas y se produce un éxito inmediato/creciente/continuado. En 1990, Fútbol Sala y Voleibol adoptan el mismo sistema para sus copas. Luego se incorporan Balonmano (1992), Hockey Hierba y Hockey Patines (98) y Waterpolo (99). Dentro del baloncesto, otros países también han copiado fórmula (Italia, Portugal, Francia, Yugoslavia...). Incluso nuestra Liga de Fútbol Profesional (LFP) coquetea ya con el invento.
Noticias relacionadas
Unanimidad, pues, en que estamos ante una gran fiesta deportiva, un apasionante espectáculo. Veinte jugadores del último Mundial (Indianápolis) entre sus protagonistas. Y casi otra veintena de ilustres técnicos NBA como observadores en la grada. Valencia es una Vía Láctea de estrellas, tanto en equipos como en individualidades. Todo ello entre expectación inusitada de medios de comunicación y público. Los abonos se agotaron en pocas horas y la reventa está en cotas prohibitivas.
Imaginen ahora que el Auna grancanario liquida a la primera de cambio al gran favorito, Pamesa. Imaginen que, después, Felipe Reyes y Luis Scola emulan a Tim Duncan y Kevin Garnett. Añadan el morbo insuperable del Madrid-Barça. Pongamos que Manel Comas y Boza Maljkovic se lían a puñetazos. Todo posible. La magia del 8, de la reina de Copas.
