Yo digo Juan Mora

Bendita Copa

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Hoy, a más de uno, le va a dar un patatús. Y mañana, también. Y el sábado y el domingo, igual. Resulta que se juega la Copa en baloncesto y aquí quien pierda se va a casa, dicho literalmente, porque más de un equipo tiene previsto el regreso de inmediato en caso de derrota. Ni liguilla, ni playoff, ni gaitas. Me parece muy bien, que un equipo campeón es el que no pierde ningún encuentro, y la Copa sólo se la puede llevar quien gane tres partidos, es decir tres finales. Como tiene que ser. Sin trámites, sin una segunda oportunidad. A cambio, intensidad máxima y emoción sin límites.

Noticias relacionadas

Y decía yo lo del patatús, porque en el baloncesto no estamos acostumbrados a estas cosas. Veamos: la temporada, una vez acabado el Mundial, empezó el último fin de semana de septiembre. Desde entonces han transcurrido 145 días, en los que ha habido baloncesto en 76, entre Liga, Euroliga, Uleb, partidos internacionales, centenarios y torneos navideños o amistosos. Y esos 76 días, que son más de dos meses de baloncesto ininterrumpidamente, no han dado más que para saber qué equipos juegan la Copa, para eliminar al Madrid de la Euroliga y para clasificar a España en el Europeo.

Todo lo demás ha sido un trámite, en el que cada uno ha ido haciendo sus deberes lo mejor posible a la espera del examen final, que referido a la Liga aún tardará 88 días en saberse qué ocho equipos se presentan a él. Por eso que, de repente, llegue una competición, esta bendita Copa, en la que los partidos se jueguen a vida o muerte, es de agradecer. Sólo tres partidos separan de la gloria a cualquier equipo, ocho partidos en cuatro días, a cada cual más trepidante, para disfrute, esta vez sí, de entendidos y de aficionados, todos por igual porque ante la Copa nadie puede permanecer impasible.

Te recomendamos en Polideportivo