Óscar Freire tiene ya su locomotora
El Rabobank le preparó ayer el triunfo en Huelva al estilo Cipollini

Dos de dos. Óscar Freire volvió a ganar, esta vez en Huelva. Lo apuntábamos ayer y este doblete lo confirma: este año se va a hinchar. Por primera vez el bicampeón del mundo tiene a su disposición una locomotora que asfixia a sus rivales y le lleva en carroza hasta los últimos metros para rematar. Es la técnica que siempre ha utilizado con magníficos resultados Mario Cipollini. El Rabobank poseía las bielas; Freire pone el gas. Combinación perfecta.
Se nota que aún falta un poco de engrase, de compenetración y mejora de la técnica. Pero ayer comenzaron a acercarse al punto idóneo de estrategia. El surafricano Hunter puso en fila al pelotón al empezar el último kilómetro. Cuando se le acabaron las pilas le tomó el relevo el holandés De Jongh y a falta de 250 metros, rush final de Freire. Quizás demasiado pronto. Ganó justito y por levantar el brazo en ademán de victoria, casi se le cuela en los últimos metros el estonio Jan Kirsipuu.
No fue tan fácil como contarlo. A la meta de Huelva el pelotón llegó con las fuerzas enteras. El único movimiento del viaje desde Sevilla fue la larga fuga (108 km) del belga Jurgen Van Goolen (Quick Step), que llegó a tener once minutos de ventaja. Atrapado éste, los últimos diez kilómetros fueron de locura. El pelotón a todo gas. La caída masiva se olía en cada curva.
Había muchos clientes para cobrar la pieza. Kirsipuu estaba empeñado en lograr ayer la victoria número cien de su carrera, y sus compañeros del Ag2r lo pusieron todo. También el Telekom, pues Erik Zabel está loco por mojar. Y el Quick Step pugnaba por Paolini. Aparte, Gálvez, Teutenberg y Usov iban de francotiradores solitarios.
Y en este embrollo de cierres, cortes y empujones, los rabobank se hicieron los amos en el último kilómetro. Tan fuerte fue el ritmo que sólo los cinco primeros entraron con el mismo tiempo. Al resto les picaron dos segundos más.
A Freire habrá que agradecerle que la afición española empiece a degustar los sprints. Aprecie las tácticas, la brega y la valentía de esta lucha suicida. Antes casi ni nos fijábamos. Total, siempre ganaba un Van Nosequé.
Noticias relacionadas
El vencedor: "Todo resulta más fácil en el Rabobank"
"Con un equipo así todo resulta más fácil. Esta vez me he tenido que limitar a seguir a Hunter y De Jongh, que me han puesto el triunfo en bandeja. Aún no estoy en mi punto y he ganado dos etapas. Con esta ayuda creo que este año ganaré más carreras, porque todo irá mejor a medida que nos vayamos compenetrando en la preparación del sprint. Lo mejor es la confianza que tiene en mí todo el equipo. Me da una gran seguridad. Mi liderato es circunstancial, porque hoy no voy a forzar en la subida a Araceli".
