Kahn echa la culpa a sus compañeros
"Tenían la cabeza puesta en sus equipos", dijo tras perder con España


Oliver Kahn sigue ganando amigos. Los gana entre los rivales, como por ejemplo le ocurre con Iker Casillas, con quien negó a cambiarse la camiseta tras el España-Alemania, y también entre sus propios compañeros. Ayer, nada más aterrizar en Alemania, con el enfado de la derrota en Palma de Mallorca por 3-1, el portero y capitán de la selección germana criticó la actitud que los demás integrantes de la nationalmannshaft mostraron sobre el césped de Son Moix. "Encuentros como el jugado ante España dan mucho prestigio y reconocimiento internacional y creo que no todos los que jugaron comprenden esto. Algunos de ellos tienen su mente puesta en sus equipos", comentó el guardameta del Bayern Múnich.
Oliver tiene la rara habilidad de echar culpas a diestro y siniestro y él poner cara de no haber roto un plato. Abandona el campo en silencio, toma el avión en silencio, aterriza en Alemania en silencio y entonces comienza a hablar mal de quienes comparten vestuario con él.
Kahn, nombrado por la FIFA como mejor jugador del pasado Mundial de Corea y Japón, tremendamente enfadado con el resto de internacionales germanos, señaló que espera que "los jugadores sientan la selección en el corazón" y que "es hora de que despierten y comprendan lo que significa un partido internacional ante un equipo como España".
Lo dice él, quien precisamente no estuvo demasiado despierto en la final del Mundial, en la que un error suyo abrió el camino de la victoria a Brasil, camino por el que se coló como una bala Ronaldo, que minutos después hizo el segundo gol que firmó el pentacampeonato.
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Kahn está enfadado porque desde la victoria ante Inglaterra en octubre de 2000, Alemania ha caído ante grandes como Brasil, Inglaterra, Argentina y Holanda. "Si juego con la selección alemana tengo que poner todo mi corazón y todo mi esfuerzo, no puedo tener la cabeza en otro lado", apuntó.
Kahn habla mal de todos y en todos los escenarios posibles. Lo llegó a hacer incluso días después de que Inglaterra destrozara a Alemania en el Olímpico de Múnich (1-5) con la exhibición de Michael Owen como noticia de portada en los diarios de medio continente. Sus palabras a la llegada a Alemania confirman que Kahn, que se autoproclamó mejor portero del mundo antes del partido ante España, está mejor calladito. Está mejor, aunque no por ello más guapo. Hugo El Loco Gatti lo bautizó como "el arquero feo", y así se queda.