Emocionado homenaje a Goyeneche
La familia del deporte le recordó en un acto celebrado en Madrid


El acto de recuerdo al ingeniero Alfredo Goyeneche, fallecido hace prácticamente un año, como presidente del Comité Olímpico Español (COE), dos veces conde y grande de España, además de deportista olímpico, se convirtió en una misa laica en el aula magna del ICAI-ICADE.
Para la ceremonia de comunión colectiva, el salón situado en la calle Alberto Aguilera de Madrid se llenó de aristócratas, deportistas, directivos y políticos. Pilar del Castillo, ministra de Educación, Cultura y Deporte, fue la encargada de ocupar la presidencia, flanqueada por Jacques Rogge, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), y por José María Echevarria, actual presidente del Comité Olímpico Español (COE). La subcampeona mundial de doma clásica, Beatriz Ferrer Salat, y el rector de la Universidad Pontificia de Comillas, José Ramón Baños, también tomaron asiento en esta mesa presidencial.
Pilar del Castillo y Jacques Rogge coincidieron en designar a Alfredo Goyeneche como "continuador de la obra de Carlos Ferrer Salat con el plan ADO".
La ministra y el presidente del COI también insistieron en la pertenencia de Goyeneche a lo que denominaron "la escuela Juan Antonio Samaranch". "Nadie puede dudar de que Alfredo Goyeneche fue un hombre esencial en los éxitos españoles en los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona", observó Rogge, quien insistió en que tratará de llevar al movimiento olímpico "por el camino correcto".
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Rogge concretó que sus principios para llegar a este camino pasan por la lucha "contra la violencia, el dopaje y la corrupción en el deporte".
Quevedo y Machado. José María Echevarria, el presidente del Comité Olímpico Español, citó a poetas como Quevedo y Antonio Machado en recuerdo emocionado de Goyeneche, su antecesor en el cargo: "Vivir es caminar una breve jornada...". "Caminante no hay camino". Por ese mismo ejercicio de simbiosis que llegó a ser el acto de recuerdo organizado ayer en el ICADE, no cabe duda de que tanto Quevedo como Antonio Machado se referían a ese mismo camino olímpico que el mandatario belga Jaques Rogge pretende llenar de valores y de valor. A. Delmás