Polideportivo | Dopaje

Atletas y ciclistas se sienten discriminados

Ven agravios comparativos respecto al fútbol en el caso Gurpegui

Isabel Roldán
Importado de Hercules
Actualizado a

La decisión del Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol de no suspender de forma cautelar al jugador del Athletic Gurpegui que dio positivo por nandrolona en la primera jornada de Liga está suscitando una gran indignación en el resto de los deportes, sobre todo en el ciclismo y en el atletismo, que sienten un manifiesto agravio comparativo.

En el caso del ciclismo, uno de los deportes más perseguidos por la lucha contra el dopaje, cuando un corredor da positivo ni siquiera se espera al contraanálisis. Se le obliga a abandonar la carrera. Hasta hace poco eran los propios equipos ciclistas los que se encargaban de retirar al corredor sospechoso. Ahora incluso está legislado al amparo del reglamento de la Unión Ciclista Internacional (UCI) que los jueces de cada prueba tienen potestad para retirar a un corredor.

Las consecuencias por la rigurosidad de las normas en el ciclismo tiene su máximo exponente en el caso Simoni. Dar positivo por cocaína —un caramelo hecho con hoja de coca fue el culpable— tuvo unas nefastas consecuencias para el corredor, que se vio obligado a abandonar el Giro de 2002 tras ganar una etapa y cuando era tercero en la general. El escándalo por dopaje le privó a él y su equipo, el Saeco, de participar en el Tour. El último español que abandonó una prueba por un positivo fue el corredor de Euskaltel, Txema del Olmo en el Tour de 2001.

Víctor Cordero, secretario general del Consejo de Ciclismo Profesional, ve un paralelismo muy claro entre el caso Gurpegui y el caso Bosman. "El derecho al trabajo, desde el momento en que es un derecho constitucional, está por encima de la Ley del Deporte. Es un vacío que existe en el deporte español y que tanto el Consejo Superior de Deportes como la Justicia tendrán que resolver", apunta Cordero, quien propone "las sanciones económicas, que no contravienen el derecho al trabajo".

El atletismo tampoco da demasiado margen a los que dan positivo en las competiciones internacionales. La IAAF dice en su artículo 59: "Un atleta será suspendido desde el momento en que la IAAF, o cuando corresponda a un área o su federación miembro, informen que hay indicios de que ha cometido una infracción de dopaje".

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La diferencia está en las normas que son de aplicación inmediata

La desventaja de la mayoría de los positivos por dopaje en el atletismo y el ciclismo es que se producen en campeonatos y pruebas internacionales, regidos por un reglamento de aplicación inmediata. El que Gurpegui diera positivo en la Liga española le ha posibilitado que intentara agotar todos los mecanismos de defensa que un deportista tiene en España. Según Guillermo Jiménez, director general del Consejo Superior de Deportes, "el único agravio comparativo entre el fútbol y otros deportes, es que la mayoría no acostumbra a utilizar estos procedimientos legales, que esconden maniobras dilatorias, y ejecuta las sanciones de forma preventiva, sobre todo cuando el positivo tiene índices muy elevados". Cuando se observan estos presuntos fraudes, el Consejo Superior de Deportes tiene capacidad para actuar de oficio, como se dispone a hacer en el caso de Gurpegui.

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