Primera | Villarreal 1 - Valladolid 0

El Villarreal ganó por oficio y no por fútbol

Palermo faltó a su promesa de marcar. Disparo al larguero de Óscar

<b>ERA SU PENALTI</b>. Jorge López culminó anotando el penalti lo que él había iniciado con una excelente jugada.
Javier Hernández
Redactor en el Diario AS desde 1992. Presentador, narrador y comentarista de Turf en TVE durante 16 años (2005-2021). Autor del libro 'Atleti somos nosotros'.
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El Villarreal ganó más por oficio que por fútbol. Invirtió todo su talento en la preciosa jugada original del penalti y luego atropelló el partido. Trasteó por bajo al Valladolid con faltas, entretuvo el juego y se trabajó una victoria que le deja a ocho puntos del miedo del descenso.

El nombre propio del partido era Palermo, por el farol lanzado días atrás asegurando que marcaría un gol. Bizzarri le cerró la boca, pero nada que achacarle al ex de Boca porque fue de lo mejor de su equipo. Palermo es al Villarreal lo que Kovacevic a la Real Sociedad, pero con el matiz de que uno acierta y el otro no. El argentino está a todas (sólo Kovacevic recoge el balón con el pecho igual de bien) y está para todos sus compañeros (les dio el cuádruple de pases que ellos a él), pero se ciega con la portería. Remató a los tres minutos, y en el 9, 62, 80 y 92, pero agua en todos sus disparos.

Qué miedo le tendría Moré al Villarreal que jugó con Fernando Sales, un hombre de banda, como único punta. Tiró tanto del Valladolid para atrás que la primera noticia de su equipo se tuvo a los 29 minutos, con un disparo de Sales. El Villarreal tenía una excesiva tendencia a la derecha, donde repetía una y otra vez con Guayre y Belletti. Curiosamente, la primera vez que rompió por la izquierda acabó en gol, con dos maravillas de Jorge López, un buen pase de Víctor y un horroroso control de Palermo que, como mal menor, tuvo la suerte de que Bizzarri le atropelló. Hasta Mejuto González, que no había señalado todavía ningún penalti en Liga, lo vio claro.

Tras el gol, el Villarreal guarreó el partido. El Valladolid cogió el balón y pasó de jugar en su campo a ocupar el del contrario. Da gusto ver como usa las bandas el equipo de Moré (¡ay si te hubieras atrevido desde el principio!), y en una de esas apareció Óscar en el vértice del área para lanzar un zambombazo que repelió el larguero.

El Villarreal porfió toda su suerte a las galopadas de Víctor y al acierto que nunca llegó de Palermo, pero todo era un atacar y atacar del Valladolid, que siempre moría en la orilla. El cambio táctico de Floro de incrustar a Jorge López en el centro para estorbar a Jesús y Colsa le permitió salvar su victoria.

EL DETALLE

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