España barrió con el doble más lento
Corretja y Costa lucharon cuatro horas y siete minutos para el 3-0.

Una tarde llena de angustia y falta de almuerzo. Álex Corretja y Albert Costa necesitaron cuatro horas, siete minutos y 19 rupturas de servicio para poner la firma a lo ya sentenciado desde los individuales del viernes: la eliminación de Bélgica y el paso adelante de España en la Copa Davis.
Corretja y Costa parecían rumbo a un final fácil cuando, a mediados del segundo set, y tras haber dominado la primera manga, recuperaban un break de los belgas y sacaban para ponerse 5-4. Pero, con restos monumentales de Kristof Vliegen (20 años, nacido en Maasteik, actual número 32 en la Carrera de Campeones), Bélgica remontó, ganó el set... y todo se complicó.
Curiosamente, Jordi Arrese, uno de los capitanes españoles, había apostado en la víspera porque la anunciada alineación de Vliegen era "una estratagema que no iba a producirse". A la hora de la verdad, Vliegen, finalista en Adelaida, apareció con un maravilloso resto de revés a dos manos, y una movilidad impropia de su 1.93 de altura. Él estuvo a punto de bajar a los conquistadores españoles a ras de la tierra rojiza de Sevilla.
La pareja española ganó el tercer set, pero se hundió en el cuarto, que llegó a perder por 0-5 ante los restos de Vliegen, más alguna derecha monumental del pequeño y combativo Olivier Rochus. Mientras, Corretja parecía en un bache físico o en un estado propio de pretemporada, que malamente podía arreglar el gran revés de Costa. Este visitaba el servicio cada dos por tres: bebía muchísimo. Con penas, fatigas y jugadas a la australiana España reaccionó, pero perdió el cuarto set por 3-6: puro maquillaje.
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Lanzados, los belgas abrieron la manga definitiva con un parcial de 2-0, pero fue su último rapto de brillantez. Dentro de un partido dominado por los restos, la experiencia de los españoles les fue metiendo en la dinámica del juego. España perdió su servicio por novena y última vez (Corretja, cinco veces; Costa, cuatro), antes de atrapar partido y eliminatoria con un arreón final: de los seis últimos juegos, España ganó cuatro: 8-6, quinto set, la puntilla, el 3-0.
Tal como viene la cosa y si los jovencitos americanos no se oponen, lo normal será que la Croacia de Ivanisevic se dé una vuelta en primavera por algún balneario español. El Año de la Reconquista empezó lavando el honor perdido en Flandes. Bien.