Yo digo Juan Mora

Real Gorka Arrinda Club

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Tarlac ha dado la espantada. Como la dio Raúl López, con el que el Madrid hizo un negocio ruinoso: le fichó por 300 millones (hablamos de pesetas, que era la moneda de entonces), le pagó 80 por temporada, y cobró 150 a cambio de dejarle irse a la NBA. A cambio, Núñez se ha metido en el Madrid, no porque le necesitara, sino porque se ofreció a precio de saldo. En el club también está Imbroda, que está saliendo rana porque no es capaz de imponer la disciplina defensiva que pide a sus jugadores. Y también está Izquierdo, que llegó como segundo entrenador, como si el club no tuviera técnicos.

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Vienen estos nombres a colación, porque todos tienen un representante común: Gorka Arrinda. O sea, que el Madrid bien podría llamarse Real Gorka Arrinda Club por el poder que tiene este personaje, capaz de llevarse hasta 85 millones en comisiones por meter en el Madrid de baloncesto a su gente, y cuya aportación es, a efectos prácticos, nula. Tal es así, que Tarlac, cansado de chupar banquillo porque ya ni juega dado su escaso rendimiento, se ha declarado en rebeldía. Y su ficha, de 230 millones, es superior a la de Casillas, Helguera, Makelele, Salgado, Guti, Portillo, César...

Un lince este Gorka. Y unos pardillos, o unos irresponsables, o vaya usted a saber qué, la gente del Madrid que se deja meter estos goles con el baloncesto, un deporte donde los representantes campan a sus anchas con el beneplácito de los clubes. Compran, venden, trafican, intercambian, venden una moto y son capaces de meter de una tacada a Hawkins, Alston y Digbeu en un club como el Madrid, cuyo entrenador tiene que dejar resuelto el tema de los extranjeros porque se tiene que ir corriendo al Mundial. Y si luego los jugadores fracasan, pío, pío que yo no he sido.

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