El Madrid ofrecerá cuatro años a Míchel
Le propondrán un contrato con mejora según objetivos.


Comienza la ronda de negociaciones para las renovaciones. Entre los jugadores, Míchel Salgado está en la lista de Jorge Valdano para que su contrato sea revisado y renovado. El lateral derecho tiene firmado hasta el 30 de junio de 2004, pero el Real Madrid quiere atarle hasta el 2008, es decir cuatro años más. A Míchel, que ahora tiene 27 años, le sería ofrecido un contrato hasta los 32, justo el momento perfecto para colgar las botas.
Ginés Carvajal, agente del jugador, será llamado en el próximo mes para comenzar las negociaciones, ya que el club desea dejar zanjado el asunto cuanto antes. Al igual que ha ocurrido en otras oportunidades (son los casos de Helguera, Casillas y Guti, entre otros) a Míchel Salgado también se le ofrecerá un contrato por objetivos; es decir una cifra fija que se incrementaría según el número de partidos que disputase. Otro de los asuntos que saldrán a relucir sería la cesión de la imagen del jugador, uno de los puntos donde seguro que sí habrá diferencias (Raúl, Casillas y Morientes, también representados por Ginés, no han cedido sus derechos de imagen cuando firmaron sus renovaciones).
El Real Madrid quiere así que Míchel Salgado continúe de por vida en el equipo. El buen rendimiento del jugador y la ausencia de laterales derechos de su nivel son la consecuencia de que Florentino no se quiera desprender de uno de los futbolistas más cotizados de Europa. Miñambres es la segunda opción y aunque siempre ha cumplido cuando Del Bosque ha requerido sus servicios, Míchel Salgado es para todos el lateral derecho titular del Real Madrid.
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El Milán le quiso en diciembre
A Míchel Salgado nunca le han faltado ofertas de media Europa. Para los italianos es uno de los futbolistas más cotizados y prueba de ello es que media docena de equipos se han interesado por él en estas últimas temporadas. La más insistente ha sido la del Milán que quiso ficharle el pasado mes de diciembre y que también lo intentó en el verano de 2000, cuando Florentino llegó a la presidencia del Madrid. Míchel apostó por quedarse (confiaba en el proyecto, estaba recién casado y quería cumplir su contrato) y acertó. En estos dos años y medio ha sabido ganarse el respeto y la confianza de la afición. Su fútbol ha mejorado y se ha convertido en una pieza imprescindible.