Yo digo | Juan Mora

El ejemplo del esquí en Aragón

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Campeones de esquí no tenemos, y ya es una pena con la cantidad de gente que esquía en España. Nos salieron los Fernández Ochoa y punto. Luego apareció Muehlegg y nos salió rana. Ahora tenemos a María José Rienda, que bastante hace con estar entre las mejores, pero ganar, de momento gana poco. Aquí nos falta un fenómeno tipo Maier, pero como él la verdad que hay pocos en el mundo, gente capaz de recuperarse de lesiones tan graves que ponen en duda hasta su recuperación para la vida civil y luego resulta que se calzan unos esquíes o se montan en bici y vuelven a ser unos artistas.

Noticias relacionadas

Así que la aparición de un genio por generación espontánea parece ser la única manera de recuperar la emoción por el esquí de competición. Es la continua deuda que mantiene la Federación Española de Esquí, cuya labor contrasta con el empeño que ponen otras empresas, privadas y públicas, por fomentar su deporte. El último ejemplo lo tenemos en la creación de Aramón, una sociedad gestionada por el gobierno de Aragón e Ibercaja para crear un dominio en las montañas aragonesas capaz de superar a las estaciones pirenaicas francesas y de competir con las de los mismísimos Alpes.

Esta sociedad la forman las estaciones de Formigal, Cerler, Panticosa, Javalambre y Valdelinares. En total, 154 kilómetros esquiables que se van a duplicar en el espacio de seis años con una inversión de 222 millones de euros. La unidad, la inversión y la apuesta como fórmulas de desarrollo para hacer frente a los gigantes del esquí en una Europa sin fronteras. Y me parece a mí que resulta más difícil el reto de convertir Aragón en paraíso del esquí que el de plantearse sacar un solo esquiador de élite en España. La diferencia es que mientras unos arriesgan, otros se conforman con lo que tienen.

Te recomendamos en Polideportivo