El lateral que marca golazos

Sylvinho marcó ante el Barça uno de los goles de la temporada. Su volea desde el lateral delata la tremenda calidad de un jugador que aún no ha explotado en la Liga.

Julio Maldonado
Importado de Hercules
Actualizado a

La maravilla del domingo no es la única que nos ha regalado Sylvinho desde su llegada a Europa. Con un golazo ante el Chelsea y otro al Sparta de Praga en Champions rivalizó con los mismísimos Bergkamp y Henry por el mejor gol del año en el Arsenal. Wenger confió en él y por eso sorprendió que le dejase marchar solo dos temporadas después de su llegada. Le había llevado a Londres Steve Rowley, técnico del Arsenal especializado en el fútbol sudamericano. Nigel Winterburn era ya pasado y Ashley Cole futuro, por lo que al Arsenal le bastaron un par de buenas actuaciones para firmarle. Sylvio Mendes Campos Junior nació el 12 de abril de 1974 en Sao Paulo, creció en el barrio de Lapa y se formó en el Corinthians. No tardó en ganarse un puesto en la banda izquierda, en un equipo con Vampeta, Freddy Rincón, Marcelinho Carioca, Didi y Edilson como grandes estrellas. Aprendió a las órdenes de Luxemburgo, y obtuvo su primer gran triunfo en el paulista de 1995. Después llegarían la Copa de Brasil ese mismo año, el brasileirao de 1998, dos paulistas más y las primeras llamadas a la selección absoluta. Silvinho fue siempre uno más en la lista de aspirantes a la banda izquierda de la selección propiedad de Roberto Carlos. El propio Luxemburgo le llevó a una gira por Gales e Inglaterra en el 2000, en sus primera apariciones como internacional. Ya era jugador del Arsenal, y no sólo se confirmó como un buen suplente de Roberto Carlos, sino que jugó como titular la Copa América de Colombia. No tardó en ganarse el puesto en el Arsenal. Lateral casi siempre, volante por delante de Winterburn algunas veces, marcó su primer gol al Sheffield Wednesday. Hombre religioso y amante del Gospel, la aparición fulgurante de Cole y la necesidad de tener minutos para el lateral zurdo de la selección inglesa le obligó a emigrar. El Celta se aprovechan de su velocidad y su fútbol ofensivo. El golazo al Barca lo demuestra.

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