Javier Clemente se pasa al tiqui-taca
Ante el Deportivo dieron 25 toques seguidos en un minuto.

Javier Clemente no sólo ha llevado la tranquilidad al Espanyol (diez puntos de los quince posibles) pese a que no logra salir de las posiciones de descenso si no que se ha dado el gusto de que sus jugadores muevan el balón al estilo Brasil.
El último ejemplo lo dio el domingo pasado, en Montjuïc, y en pleno orgasmo futbolístico ante el Deportivo. Los blanquiazules ganaban 3-1 en la primera parte, y llegó la jugada que deseaban ver los 27.000 espectadores del estadio. Entre Roger, Morales, Domoraud, Maxi, Tamudo y los demás dieron 25 toques seguidos (un minuto y dos segundos en total) sin que los deportivistas pudieran olerla. "Nos desarbolaron por completo. No sabíamos por donde nos venían", comentó Javier Irureta bajo mano después del encuentro. Los "olés" del público hicieron relamerse a más de uno. Un periodista dijo al final del partido: "Ni con Camacho gozábamos tanto". No sería fácil compararlo, aunque con el entrenador de Cieza nunca se llegó a sufrir tanto, claro que Clemente no tiene ninguna culpa por eso.
"Disfrutamos en el campo. Nos estamos acoplando muy bien al sistema de Clemente", dice Roger García, el mejor perico en el campo. El de Sabadell juega volcado a la izquierda. Ahí fue donde empezó todo. A los 24 toques le devolvieron el balón y cambió el juego para plantar a Maxi solo ante Juanmi. El argentino no llegó. Un gol hubiera sido demasiado.
Clemente se encontró en Barcelona a un grupo hundido por la clasificación. No obstante, en cuanto los resultados han acompañado, los buenos se han desmelenado. Normal. Y ahora viene el Real Madrid...
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