Primera | Athletic 1 - Real Madrid 1

El Madrid se deja dos puntos

Tuvo entregado al Athletic - Pero le faltó instinto para rematar - El mejor, Ronaldo - Del Horno empató

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Mientras esto escribo soy víctima de la fiebre, moqueo como un San Bernardo, tengo una lentilla de viaje por el globo ocular y la otra empañada, oigo de fondo a Heynckes balbucir extrañas explicaciones y cuando levanto la cabeza buscando inspiración veo a Gustavo López lanzar un penalti como lo haría mi abuela. Mi estado de ánimo no es, pues, óptimo. Me siento levemente negativo.

Si me la piden cortita y al pie les diré que el Athletic ganó un punto y el Madrid perdió dos. En el caso del Athletic la cosa es para celebrarla con champán (o cava) porque pocas veces los equipos inferiores con defensas de plastilina salvan los muebles y rascan un empate. En el caso del Madrid la cuestión es para flagelarse y escribir 4.000 veces en la pizarra "Oveja que bala bocado que pierde", por ser finos y didácticos.

El Real Madrid tuvo una ocasión inmejorable de ganar en San Mamés, de ver la apuesta de la Real y de doblarla incluso (tus cinco mil y cinco mil más), una oportunidad para hacer crecer su fama de equipo temible que todo lo puede. Pero con el resultado a favor, el Madrid volvió a mostrarse como un equipo exquisito, galáctico y megatrónico, todo lo bueno que conocemos, pero con una falta absoluta de instinto asesino, como también sabemos. Y eso, es un pecado. Tener lo que no tiene nadie y no hacer lo que puede hacer cualquiera es imperdonable, es conformarse con lo bueno y renunciar a la excelencia.

Todo apuntaba hacia una victoria del Madrid, que fue doblando el partido en la primera parte y en la segunda, ya madurito el rival, terminó por romperlo. Tampoco estuvo el Athletic tan fiero como se esperaba, más bien aceptó el partido con la ilusión de quien echa una moneda en una tragaperras, por si toca.

Desde que comenzó el encuentro, se vio a Ronaldo; poco a poco se fue apoderando de todo lo que merecía la pena. La primera fue una llegada en velocidad, pero falló el disparo con la zurda. La segunda fue en plan Compostela, nació casi en el centro del campo. Se deshizo del primero con un control y del segundo con un dribling en velocidad; así se plantó en el área. Su chutazo (nadie se desmarcó en condiciones) lo despejó Aranzubia de forma milagrosa. Insisto en el tema de la velocidad porque ayer Ronaldo parecía Jesse Owens, comparación que dice mucho de su potencia y poco (o nada) de Lacruz y compañía.

El remate más peligroso del Athletic en los primeros 45 minutos fue un cabezazo de Roberto Carlos. El brasileño quiso matar el balón con la cabeza y hay cosas que no se pueden te pongas como te pongas.

Tampoco quiero desmerecer al Athletic, cuidado. Bastante es sobrevivir cuando te atacan (o pueden hacerlo) por tierra, mar y aire, cuando el campo se estira y no hay donde guarecerse. Javi González estuvo hasta notable por la banda derecha. Pero el partido tenía un punto caótico que favorecía al Madrid: Roberto Carlos de extremo, Makelele de lateral y de lo que haga falta, Ronaldo abriendo caminos. Ellos fueron lo mejor del Madrid, lo único me atrevería a decir: Zidane estaba desastroso, Figo perdido y Raúl nulo. No es común tanta coincidencia catastrófica.

Pero todo parecía una anécdota cuando Ronaldo marcó. Fue en la única jugada aceptable de Raúl, que se coló entre líneas, se la paró el portero sin blocar y el delantero tuvo el mérito de insistir. El rebote le cayó a Ronaldo y gol.

Quedaban 34 minutos y eso es demasiado tiempo para intentar perderlo en triangulaciones a ninguna parte. Después de 10 minutos boqueando como un pez, la salida de Tiko dio vida al Athletic y, en un centro del propio Tiko, Del Horno marcó su segundo gol en 32 partidos, los dos al Madrid, eso es puntería.

No piensen que el Athletic se encerró, no lo hizo, siguió expuesto, pero el Madrid fue incapaz. Ni Hierro ni Pavón supieron meterla en una melé que se formó en la misma línea de gol; el balón acabó en el poste.

Hay quien todavía piensa que la Real va de farol, que todavía hay tiempo, que no es un drama, que el Madrid suma trece partidos sin perder y que esa inercia y la supuesta caída del líder acabarán con su escapada. Yo disiento.

Del mismo modo que tampoco creo que el Athletic, pese al punto, pueda respirar tranquilo: jamás acabó una primera vuelta en una clasificación peor (16º). Y el equipo carece de contundencia, de refugio, de defensa, el consuelo de los equipos con problemas. En fin, que fue un partido que enseñó más debilidades que fortalezas. Pero ya he dicho que estoy levemente negativo y casi no veo.

Perfecto - Makelele

Sostuvo al Madrid en el centro del campo y realizó a la perfección las coberturas a Roberto Carlos.

Fenomenal - Ronaldo

Marcó el gol del Madrid y volvió loca a la zaga del Athletic con su velocidad. Firmó la jugada del partido.

Muy bien - Tiko

Revivió al Athletic cuando entró en el campo. De su pierna derecha salió el pase que originó el gol bilbaíno.

Bien - R. Carlos

Todo el peligro que creó el Real nació por la banda izquierda, donde el brasileño hizo un derroche de fuerza.

Regular - Regular

Se ofreció continuamente para dar fluidez al juego de los blancos pero no tuvo la precisión de otros días.

Mediocre - Etxeberria

Se esperaba más de él tras sus últimas actuaciones pero apenas inquietó a la defensa madridista.

Mal - Raúl

Sólo apareció en la jugada del 0-1 y falló por dos veces ante Aranzubia. Puso empeño pero careció de acierto.

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Muy mal - Lacruz

Sufrió notablemente con las carreras de Ronaldo y evidenció sus limitaciones para sacar el balón desde atrás.

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