Aimar acaba con la racanería del Sevilla
Recital del argentino, que adorna su partido con un soberbio gol
Aimar volvió a ser el jefe del Valencia, acabó con la racanería del Sevilla y recuperó esa imagen solvente y arrolladora por muchos momentos de su equipo, que se paseó, estilo militar, por Mestalla con una autoridad insultante ante un rival pobre, tímido y más preocupado por parapetarse ante Notario que de dar trabajo a Palop, que salvo un cabezazo de Toedtli y que tuvo una de esas tardes tranquilas, tranquilas. Pero fue el partido del argentino, del genio, que se bastó para acabar con este Sevilla por la enorme calidad que atesora en ese diminuto cuerpo para romper la cintura de Pablo Alfaro, hacerle un buen sombrero a Javi Navarro, zafarse de Samways, formar una extraordinaria sociedad con Vicente y con Fabio Aurelio y lanzar una de las mayores ofensivas que se recuerdan esta temporada. Un monólogo, de verdad. Ni una buena acción del Sevilla y casi ni un mal gesto, si no llega a ser por el penalti de Marcos Vales a Vicente en el 67, que se fue al limbo y encendió de nuevo a la grada contra Téllez Sánchez, que, dicho sea de paso, está muy susceptible desde la visita al Bernabéu.
Pero valió la pena pagar la entrada para ver a Aimar, como dice Maradona, porque cuando este chico disfruta, alegra la vida a Valencia. Frotó la lámpara para sacar a ese genio que lleva dentro en el soberbio gol, con la inestimable ayuda de Baraja, que también la tocó con el pecho antes de colocársela, y después se pegó un recital. Rompiendo cinturas, dado sentido a las triangulaciones y poniendo balones al hueco y rematando la faena porque Carew es imprevisible (capaz de lo mejor y de lo peor) en una ocasión, pero pudieron ser dos más. Una en el 75 cuando Mista se llenó de gol y no vio al pibe solo en el segundo palo. Y la otra, en el descuento, con el agarrón de Javi Navarro al argentino, que también le hizo otra entrada a Palop.
Aunque bien visto, esa generosidad del Valencia en el último disparo le dio vidilla al Sevilla, que se animó a falta de quince minutos cuando Caparrós echó mano de los artistas que le acompañaron buena parte del partido en el banquillo. Pero Antoñito no es sólo la solución al problema de este equipo. Seguramente sí algunos de los que se quedaron en Sevilla (Reyes) preparando el partido de Copa porque durante todo el segundo tiempo sólo creó otra ocasión de peligro, pero bastante más light que la primera.
Benítez: "Nos falta más pegada arriba"
"El partido ha sido de muchas ocasiones y claras a favor del Valencia y hubo una fase que el Sevilla manejaba el balón por el centro y te podían crear problemas. La sensación es que el equipo ha hecho jugadas muy bonitas, arrancado los olés del público pero nos falta esa pegada arriba para no sufrir al final. Una cosa que mantengo es que nuestro objetivo es ganar al Mallorca el próximo domingo para que nos dé esa confianza de poder jugar mejor. La Real no me obsesiona".
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Caparrós: "Una pena el fallo defensivo"
"Hemos perdido una oportunidad para arrancar algo de Mestalla. Es una pena el fallo que tuvimos en defensa que acabó con el gol de Aimar. Aunque no jugamos un buen partido podíamos haber hecho algo más. Con el 1-0 metí todo el potencial ofensivo pero no por tener más atacantes en el campo se generan más ocasiones de gol. Se tiene que notar el colegio de entrenadores por el caso Piterman. Que venga un señor y haga el invento que quiere hacer pues un diez a Preciado y Setién".