El Palamós se está quedando en cuadro
Piterman se ha llevado cuatro de sus jugadores al Racing.

Dimitri Piterman ha dejado Palamós compuesto y sin novia. La Costa Brava catalana se ha quedado sin uno de los impulsores de un fútbol que no era nada hace tres años. Este magnate se metió en 1999 en la directiva de Kelo Martí, que apenas podía mantener vivo al club decano de Cataluña después de caerse del fútbol profesional.
Piterman metió poco a poco su pata, primero como asesor, luego como preparador físico y más tarde como entrenador: siempre sin carnet. El último técnico que se lo puso ante la Federación fue Chuchi Cos, que ahora también le acompaña en Santander.
En Palamós se encontró con un pueblo de pescadores que vivían de espaldas al Nou Municipal. Invirtió dinero, construyó un apart-hotel (donde todavía aloja a sus fichajes foráneos) y promocionó una institución que ya es famosa. En pleno ajetreo también le dio tiempo para enemistarse y amistarse con los poderes políticos. Desde abrazos a confidencias nocturnas sobre algún concejal del ayuntamiento... todo cabe en las declaraciones del polémico Piterman.
En las playas de Palamós temen ahora por el futuro del club. De momento, ya les han birlado al entrenador. Anoche buscaban sustituto a Cos, mientras que confían en que Collantes, Sarabia, Coromina y Edu Aguilar regresen el sábado: y es que el domingo hay partido de Segunda B contra el Gramenet.
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La sensación que deja Piterman es la de un hombre que cumplió con todo lo prometido (o casi): paga regularmente, sacó al equipo de Tercera y va camino de Segunda A. El único pero lo ponen en la injerencia del Racing, que se ha interpuesto en la relación de amor que vivía Piterman con el Palamós.
Piterman, que figuraba como preparador físico en el Palamós, incluyó en el entrenamiento de ayer a cuatro jugadores de este club, Sarabia, Corominas, Collantes y Edu Aguilar, que el sábado volverán a su equipo, entre otras cosas porque el Racing sólo tiene libre una ficha profesional.