"Era un balón fácil, dudé y se me escurrió"
El meta del Rayo asume su error en el gol que supuso el empate del Mallorca y que facilitó la remontada del equipo balear. Imanol Etxeberria, sin embargo, no se considera el culpable de la derrota y hace una proclama de la soledad del portero.

¿Qué pasó en esa jugada desgraciada?
Le he dado mil vuelta. La he vuelto a ver por televisión y es un gol tonto que no tiene ninguna explicación. Era un balón tan fácil de atrapar que pensé primero en cogerle con las dos manos, luego con una y al final se me escurrió y acabó dentro. La confianza me jugó una mala pasada.
¿Sigue pensando en ello?
Es absurdo darle más vuelta porque ya no tiene remedio. No hay que comerse la cabeza por esa jugada y pensar que son cosas que ocurren, aunque desgraciadamente me sucediera a mí.
¿Se siente culpable de la derrota ante el Mallorca o lo considera un accidente?
Sé que cometí un error y soy responsable de ello, pero no de la derrota. Otras veces, también he salvado yo al equipo. Además, sé por experiencia que puedes fallar en un encuentro y hacer un gran partido en el siguiente. Por otra parte...
¿Sí?
La desgracia que tenemos los porteros es que no podemos hacer nada por remediar nuestros fallos. Un jugador de campo puede rematar faltas, córners, hacer algo a continuación, pero nosotros, no. Sólo esperar a la siguiente jugada de peligro en tu área para hacer una buena parada y olvidar el error anterior.
¿Hubo más errores?
Muchos me han culpado y han dicho que mi fallo provocó un cambio psicológico, pero el segundo gol del Mallorca nació en otros fallos que no fueron por mi culpa. Primero fue un balón que se perdió en el centro del campo y luego hubo otro error al no despejarlo. Pero el de bulto es el mío y es el que más se ve.
El caso es que por hache o por parche, al Rayo le cuesta ganar en Vallecas.
Noticias relacionadas
Todos nos preguntamos qué nos pasa en casa. Fuera defendemos bien, pero en Vallecas, unas veces porque el rival nos lo pone muy difícil y otras porque, como el domingo pasado, cometemos errores, pero nos está costando demasiado vencer. Ante el Mallorca estábamos en superioridad numérica y ni aún así lo conseguimos. El campo estaba duro por la helada y ellos aguantaron bien atrás.
La lástima es que se ha perdido una gran oportunidad para salir de los puestos de descenso.
Así es. Aún así no estamos nerviosos. Faltan muchos partidos por disputar todavía.
