Kim Clijsters amenaza el show Williams
La novia de Lleyton Hewitt se perfila como una candidata firme al título


Al show machacante de las hermanas Williams y a la coronación de Serena, el "Serena Slam" sólo le faltó en 2002... el Open de Australia. Un tobillo fastidiado impidió a la feromonal Serena alzar el título en Melbourne Park, hace un año. Y un fastidio de jugadora, una pesadilla que responde por Kim Clijsters, es lo que más puede dolerle en 2003 y en Australia a la negraza de Los Angeles.
Para más incordio, Clijsters es la parejita de Lleyton Hewitt. Y tiene tantos o más ovarios que su novio. Y le dio a Serena la última serenata de la temporada 2002, cuando le ganó la final del Masters, en el Staples Center de Los Angeles.
Clijsters acaba de apalizar a Lindsay Davenport en la final de Sydney. Ha sido sincera y ha dicho que luchará "con toda su alma" por impedir la final que más "odia": Williams contra Williams, obviamente, la que todos esperan en todas partes. La celestial Venus anda un poco despistada y eso juega en favor de la favorita de Hewitt. También andan por ahí Capriati, Seles y Justine Henin, ahora Henin-Hardenne: cosas del matrimonio.
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Mientras, Hingis, de cuyo cerebro desaparecieron simultáneamente el tenis y Sergio García, está dedicada a la meditación trascendental o algo por el estilo. Al gimnasio, no, obviamente. Y Anna Kournikova, gran reina de las call girls y las calenturas (ver sus penúltimas fotos con Enriquito Iglesias), se mide en primera ronda con la eslovaca Henrietta Nagyova: cuidado, que Nagyova es una buena tenista... y en en Melbourne hace mucho calor.
España ya no tiene a Arancha Sánchez Vicario, pero sí a Conchita Martínez, que ha hecho una buena pretemporada en Australia y parece mejor en preparación física. Hoy debuta con la casi inédita Stosur. Después, Ruano, Serna, Medina, Sánchez Lorenzo, Marrero, Torrens y Martínez Granados. Falta Arancha, pero queda su heredera natural, en lo que a ovarios concierne: Kim Clijsters.