Los cien goles de Tamudo y Milosevic
Si una cosa tiene clara Javier Clemente es que Tamudo y Milosevic forman su pareja de ataque ideal. El canterano volvió a la senda del gol (aunque fuera de penalti) y sigue contribuyendo a la historia del club. Y mientras uno va flechado hacia el trono de Marcet, el yugoslavo marca su tanto 50 en España. Gusta en Montjuïc, y se lo agradece el corazón.
En realidad son 103: 53 de Tamudo y 50 de Milosevic. Todos en Primera División. La dupla de Clemente en el ataque ya funciona, para descanso de los miles de pericos que ya se venían hundidos en las miserias de la Segunda División.
Raúl Tamudo es uno de los que encabeza la recuperación resultadista y anímica. El delantero volvió a ser uno de los destacados del Espanyol de Clemente. Su gol contribuyó a la tranquilidad que da un 2-0 a un grupo renacido, que vivió un partido "feo para el espectador" (como dijo Clemente) y en el que ni siquiera se pudieron salvar tres o cuatro jugadas. En todas ellas participó Tamudo. "La gente no se ha divertido, pero debemos concienciarnos de que toca salir de abajo, luego ya nos luciremos".
El quinto gol de la temporada de un Tamudo irregular es su 53º en Primera con la camiseta españolista. Es, en solitario, el quinto máximo goleador de la historia del club. "Es un orgullo poder formar parte de esta historia. Suena raro el hablar de grandes delanteros de mejores épocas, en plena temporada de recesión de resultados. Haber marcado ya 54 goles con el Espanyol da una idea de lo que hemos luchado todos por este club".
Noticias relacionadas
Tamudo mira arriba en la tabla y otea a Francisco Javier Marcet a sólo diez dianas vista, a Calvo con 69, Arcas 86 y el gran Rafa Marañón con 111. El arquitecto es intocable, pero Marcet está a su alcance (a seis meses vista) y a Calvo, si tenemos la suerte de contar con Tamudo para el próximo curso. La grandeza de Raúl tiene estas cosas: la afición le quiere pero le odia a la que baja el ritmo, eso lo sabe él y enloquece. Por eso celebra los goles con cierto aire de reivindicación, de mala leche. "No pienso en marcharme. Estoy centrado en colaborar a mantenernos en Primera". Tamudo no estará en Villarreal, condenado por sus cinco amarillas en Liga.
La otra cara amable del Espanyol es Savo Milosevic. Marcar en tres jornadas consecutivas no es fácil. Ayer anotó su gol 50 en 104 partidos. No es mala media la suya. El yugoslavo vuelve a ser el de Zaragoza y en Montjuïc empiezan a cogerle cariño. Savo no saca pecho. "Lo primero es el equipo", dice. Clemente confía en ambos. Son sus intocables, los demás están a años luz...