Copa del Rey | Betis - Recreativo

Capi y Assunçao salen al rescate del Betis

Víctor los recupera ante un Recre hundido en Liga y con Alcaraz cuestionado.

<b>EL DESEADO</b>. Capi regresa esta noche al once del Betis después de su operación de cadera.
Juan Jiménez
Redactor Jefe
Redactor jefe de AS. Fue colaborador en AS (2000-04) y, después de pasar por Málaga Hoy, regresó como jefe de Sección en Málaga. Delegado de Andalucía entre 2009 y 2012, colaboró en la integración digital-papel de AS en Madrid. Cubre la información del Barça y la Selección de baloncesto. Tres Juegos Olímpicos. Colaborador de SER, Canal Sur y Gol.
Actualizado a

Pónle azúcar a tu vida, decía el anuncio. El azúcar en el Betis es Capi, que reaparece esta noche con la cadera en su sitio después de su operación pre-navideña y la genialidad de siempre. Dice Víctor que transmite "energía positiva". Eso le hace falta a los chicos de Lopera... y al Recre, que irrumpe temeroso en Heliópolis después de ser sacudido por la ira de Van Gaal y entre rumores (otra vez) de cese de Alcaraz, un enamorado de Currocapi (lo quiso fichar en 2000). Hoy podría ser su verdugo... Fútbol es fútbol.

Noticias relacionadas

Lo dicho. Víctor tendrá azúcar... y hasta azúcar moreno. Regresa Assunçao, el francotirador. La última imagen del brasileño en un campo fue estampando el balón en la escuadra de Sanzol. Vuelve el peligro a balón parado. Parece evidente que el Betis de esta noche no ofrecerá el mismo rendimiento que en el congelador de Zorrilla. Primero, porque no juega Fernando Sales. Segundo, porque la Copa es la competición de Víctor ("la que más me ilusiona"). A quién no, cuando en una década sumas un título y dos finales. Además, a Lopera ya le apetece volver a estar al lado del Rey, como en el 97.

Del Recre se sabe que, por más que lo intenta, está siendo obligando a ponerse el traje de Segunda. Llegan pocos refuerzos y alguien piensa que los trae el enemigo. Zelaya dijo que el Camp Nou sería su tarjeta de presentación. Por tanto, no hay que fiarse de él. Pero Alcaraz, por más que Mendoza se empeñe en tenerlo en el alambre, irá con los suyos hasta el final. Es un tipo orgulloso y herido: doblemente peligroso. Moriría matando. Amenaza con la velocidad de Xisco, pero ya le han dicho que no arbitra Turienzo, el mismo que permitió el vergonzoso once contra ocho en el pseudo-derby de la primera vuelta.

Te recomendamos en Polideportivo