Motor | Dakar 2003

Un neumático hizo sufrir a Nani Roma

La potencia de su KTM y el terreno muy pedregoso deterioraron la cubierta trasera y el catalán llegó a temer por sus opciones al triunfo

Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Tener la moto que más corre, la más potente, es el sueño que cualquier piloto. Aunque no siempre es lo mejor. Y si no, pregúntenle a Nani Roma que ayer tuvo el primer (y esperemos que último) gran susto del Dakar 2003. El neumático trasero de su KTM quedó destrozado en la meta de El Bourna. ¿Los motivos? El motor bicilíndrico de su máquina empuja con tanta fuerza que, sobre terreno pedregoso, es capaz de hacer jirones la goma de la cubierta. En su equipo ya sabían que esto podía suceder, pero no esperaban que la situación pudiera ser tan preocupante.

Noticias relacionadas

"Cuando quedaban 60 kilómetros, he notado que algo me golpeaba la espalda. No sabía lo que era, hasta que me dado cuenta que se trataba de los tacos de la rueda trasera que se habían arrancado de cuajo. Por eso estoy contento: los tres minutos que he cedido son pocos para lo que podía haber pasado", explicaba en la meta el catalán.

En coches, Masuoka quiso dar un aviso a Peterhansel. Es importante ir deprisa, por supuesto, pero en el desierto la veteranía y la habilidad también cuentan, justo lo que hizo valer el japonés para ganar la etapa y arrebatarle el liderato al francés. El dato preocupante de la jornada fue una avería en el puente trasero del BMW de Jordi Arcarons; a última hora de ayer continuaba esperando que las asistencias pudieran resolver el problema.

Te recomendamos en Polideportivo