Yo digo Julio Maldonado

¿Héroe o villano?

Julio Maldonado
Importado de Hercules
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Pocos jugadores han pasado en tan poco tiempo de héroes a villanos en su país. Héroe con aquellos dos goles a Australia que devolvieron a la celeste a un Mundial 12 años después. Se le llamó fenómeno. Villano, tras su ingreso en la cárcel después de una multitudinaria pelea tras un Nacional-Peñarol y más villano aún cuando mandó fuera un cabezazo ante Senegal que hubiese clasificado a Uruguay para octavos en Corea. Se le llamó paquete. Ni una cosa ni otra. Richard Morales tiene 27 años, buen cabeceador con sus casi dos metros de altura, nueve de área con buenos movimientos, sabe proteger el balón y ha marcado once goles en el último año en Uruguay.

Hijo de Conrado y de Gladys, su padre trabajó en el frigorífico Las Piedras. Richard trabajó en la construcción, en el frigorífico con su padre y en un mercado hasta que llegó a las inferiores del Danubio. Cuna de Rubén Sosa y Recoba. En 1996 llegó al Progreso, luego al Platense y después al Basáñez. Dicen que su traspaso a Nacional se cerró en un bar y dicen que Nacional sólo se hizo con la mitad del pase. El resto es de Paco Casal. Morales despuntó, le llegó la selección con Víctor Pua, el partido ante Australia con sus dos goles en 24 minutos, la prisión junto a Vanzini y Regueiro, su error ante Senegal y ahora su pase a Osasuna. El Chengue ya es más famoso que su hermano Conrado, que es actor.

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