Terrassa, capital de la Cataluña merengue
En una comunidad autónoma de claro color azulgrana, la capital del Vallès Occidental se mantiene madridista. El hockey es media vida en esta localidad.

En fechas en las que ser hincha del Real Madrid está de moda (¿quién no se va a enamorar del juego de Zidane séase de la capital, de Barcelona o de Coruña?), la Copa del Rey plantea el enfrentamiento más curioso del bombo. El Madrid de las estrellas visita una de sus segundas casas: Terrassa. Si Cataluña tiene una parte de corazón merengue, su principal vena es esta co-capital del Vallés Occidental, precursora del hockey hierba a nivel casi mundial.
En Terrassa están inscritas cinco peñas madridistas: Terrassense (la más antigua), Quinta del Buitre (la más numerosa), La Octava, Can Jofresa y Las Arenas. Es el puro madridismo de herencia, el que proviene de la inmigración producida por la implantación del sector textil en Terrassa a mediados del siglo pasado. Los hijos de esos foráneos son estos valientes, capaces de desafiar en la vida diaria a una cultura puramente barcelonista, a veces intolerante ante un simple contraste de pareceres futbolísticos.
Las cinco peñas llevan semanas preparando este mini desplazamiento. Acostumbrados como están a plantear viajes a finalísimas como las del Glasgow, poco les ha costado convencer a sus consocios para que llenen el Olímpic. Los de la Quinta del Buitre se llevan la palma. Han distribuido 250 entradas. El no va más.
El apego al Madrid supera el contacto que tienen estos aficionados con el club de su ciudad, aunque hay matices. Rafa, de la Quinta, se mantiene en sus trece. "Somos del Madrid y punto. Queremos que lo gane todo". Ahí abunda Genaro, el presidente de la de Can Jofresa, que simpatiza con el Terrassa pero dice que "no voy a querer que pierda el Madrid nunca, y más con lo poco que viene a Cataluña". En las otras peñas saben pactar mejor: "Si el Madrid gana la Liga y la Champions, para el Terrassa la Copa del Rey". Pase lo que pase a partir del miércoles todos ganarán, algo tan difícil en el fútbol actual.
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