Primera | Real Sociedad 2 - Málaga 2

Ya cede la Real

Las baja de Xabi Alonso dejó huérfana de juego a la Real, que se encomendó a Nihat. El Málaga remontó y acabó con diez.

<B>PELIGRO</B>. Nihat, que disputa un balón con Miguel Ángel, se echó a la espalda la responsabilidad ofensiva de la Real Sociedad.
Jesús Mínguez
Redactor Jefe Más Deporte
Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
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Cuando un barco intenta capear un temporal con las velas rasgadas y el viento en contra, llega a puerto, el patrón revisa el casco y resulta que las vías de agua comienzan a inundar la bodega, malo. Hay peligro de que en alguna de las próximas singladuras acabe por hacer agua si no recupera a la mermada la tripulación y, sobre todo, al capitán que maneja la nave, y más teniendo en cuenta que el próximo puerto de atraque es Mestalla.

La Real sin Xabi Alonso, el capitán del barco que patronea el armador francés Raynald Denoueix, naufragó en parte por el mar bravío al que le llevó un corajudo Málaga y, quizá, también porque tenía en mente la marejadilla que ha provocado un Madrid que parece decidido a centrar este año sus esfuerzos en la Liga. La perspectiva de lo que pudiera ocurrir en el Bernabéu debió pesar en la mente del grupo comandado por vascos y turcos al que también le faltaba el serbio Kovacevic, goleador de un pueblo guerrero que siempre ayuda a salvar con éxito las malas aguas.

Peiró, viejo zorro que no cambia el rictus por mucho que azote la galerna, planteó un partido con acierto. Sabía que la batalla estaba en el medio campo y ahí centró la partida: con el Gato Romero arañando balones, apuntalado por un Musampa que no perdió nunca la cara a lo que se estaba jugando un Málaga necesitado de autoestima, y con Miguel Ángel y Gerardo como refuerzos. Sandro estaba en el banquillo. Esta vez se trataba de dominar la zona media y a eso se aplicó el Málaga. A hacer ver que la Real sin Xabi Alonso naufraga cuando sale a mar abierto porque Tayfun no puede hacer olvidar el buen criterio del hijo de Periko, que aún barbilampiño se ha hecho imprescindible en la lucha por la Liga. Jugar un apasionante Euskadi-Macedonia en vacaciones (¡quién les mandará!, hay que descansar cuando se puede) le ha costado un esguince que lo va a sentir no sólo él, sino toda la estructura sobre la que se sustenta el todavía —no hay que olvidarlo, que fue un empate— invicto líder.

El partido no debe leerse, pues, tanto en función de los resultados, sino del rumbo que toma la nave cuando él falta. Nihat se demostró omnipresente y letal en la primera parte, con un lanzamiento de falta preciso y raso (el balón rueda más rápido por el suelo cuando llueve, el tipo es listo) que abrió el marcador y Khokhlov parecía que no desentonaría por Kovacevic. Pero el Málaga tenía el balón demasiado y quien domina el elemento principal del juego acaba dando la palmada sobre la mesa. Tayfun no podía con Musampa y Darío, especialista en pescar en aguas revueltas, incordiaba a los centrales y asumía el papel del que abdicó Dely. Musampa empató, Khokhlov culminó un giligol que provocó un mal rechace de Contreras y llegó el descanso. La Diosa Fortuna parecía navegar con la Real, pero harta de que abusaran de ella se tiró del barco en el descanso. Darío, en un detalle de clase, controló un buen balón entre los centrales en el 56’ y fusiló a Westerveld. Barkero, en una oportunidad de oro, no hizo olvidar tampoco al lesionado De Pedro. La Real pinta mal sin Xabi Alonso y la tripulación de Denoueix parece corta para surcar las aguas profundas que le esperan a partir de ahora. El patrón tendrá que aplicarse para la segunda vuelta.

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