El regalo de Reyes fue un partidazo
20.000 sevillistas disfrutaron con su equipo en su exilio a Cádiz.

Esta vez no hubo pisotones. El Sevilla, con el orgullo torpedeado tras su criticable paso por el Bernabéu, tiró del mejor repertorio que ha exhibido en los dos últimos años para pasar por encima del Mallorca de forma brillante. Y no lo hizo sólo con ese espíritu agresivo y combativo que Joaquín Caparrós quiere que los suyos tengan. El equipo explotó hasta la enésima potencia todas sus virtudes hasta machacar al Mallorca de Gregorio Manzano, que está muy lejos de ese conjunto que sorprendiera con las siete victorias consecutivas que enlazó.
Reyes actuó de crack, Casquero de cerebro y Toedtli de matador. Nombres propios que destacaron gracias al juego de e-qui-po. La primera media hora fue brillante. Ante la pasividad de los mallorquines, que veían pasar como balas a los sevillistas, los de Caparrós hacían disfrutar a sus aficionados con lo mejor de su repertorio: llegadas incisivas por bandas, sobriedad defensiva, inteligencia y contundencia en el centro del campo, genialidad y arte en las botas de Reyes, anticipación en cada acción y... gol.
La jugada hilvanada cuando se rozaba el primer cuarto de hora fue una bofetada sin manos a aquellos que piensan que el Sevilla sólo es un equipo duro. Reyes rompió al rival en una acción plena de verticalidad y velocidad, el balón llegó a Torrado, que jugó con Casquero, éste dio un pase milimétrico a Fredi, cuyo centro por banda izquierda lo remató Reyes. Golazo. El Sevilla bordaba el fútbol. Nadal y Lussenhoff se atrincheraban al ver llegar en manifestación a los sevillistas. Casquero y Torrado se comían el centro del campo y las bandas sólo eran del Sevilla. Atrás, Óscar y Pablo Alfaro se encargaron de destruir los mínimos ataques del contrario. El segundo gol terminó de matar el encuentro. El Mallorca ni defendía ni atacaba y buscó en Turu Flores (para sopita y buen vino) un último recurso. Pero era el día del Sevilla, y de esa gran masa de sevillistas que se regaló un inmejorable regalo de Reyes.
Noticias relacionadas
No hubo incidentes salvo... en los biris
El sevillismo agradeció con un gran aplauso la hospitalidad del Cádiz. El partido transcurrió sin ningún accidente. La nota la dieron los Biris, cuyas acciones violentas en la grada provocaron la acción policial. Una mancha en medio de un gran comportamiento.