Al final, todos a hombros
Con gran cabreo de la montaña sevillista, citábamos ayer la sentencia de Manuel Ruiz de Lopera en la que el presidente del Betis describió al Sevilla como "la tienda de los 20 duros". Visto lo visto en el Bernabéu, especialmente el primer gol del Madrid, parece que en Lopera se está perdiendo un notable analista deportivo. El problema del Sevilla de Caparrós es que, con lo que tiene, que no tiene más, a la que le hagan el primer gol del partido, se queda sin respuesta. Y si el primer gol lo hace el Real Madrid, sin respuesta, sin cartera y sin argumentos.
Noticias relacionadas
Dicho esto, podemos hablar de la eventualidad imposible de que a Hierro le administren idéntico criterio en las tarjetas que a los jugadores del Sevilla. Puede pensarse que en el robo de balón de Reyes a Miñambres que acaba fuera por centímetros existe penalti. Hubo gente que disfrutó con los primeros 10 minutos del Sevilla. Otros, más blancos y sobre todo más verdes, alucinaron con el rosario imperial de taconazos y bicicletas de Zidane, Ronaldo y Roberto Carlos. O con ciertas manos de Casillas. Esos mismos fueron los que pidieron prisión preventiva para Pablo Alfaro y Javi Navarro.
Dejémoslo ahí, corramos un tupido velo. Ahora, el Sevilla se va a Cádiz. Tela. Hay consuelo: como dice Juan Luis, el sabio ratón colorao de Tarifa, ¿alguien conoce a un andaluz que junte dinero para comprarse una casa en Francia...? No, padre. Y, en relación a lo que dijo Lopera y fue el Sevilla en el Bernabéu, otra sentencia del sabio de Tarifa: "Aquí no sirve de nada ser más bueno ni más malo: al final, todos salimos a hombros". A hombros y tan calvos como Ronaldo o Roberto Carlos. Hasta en eso ganan los tíos.
