El chapapote llega al Madrid
Me llama un buen amigo cuyos análisis sobre baloncesto son siempre certeros y me dice: "La crisis del Madrid es como la del Prestige, va a estar llegando chapapote hasta no se sabe cuándo". Qué razón tiene mi amigo. Esta crisis no es cuestión de un día ni de dos; va para largo, porque es consecuencia de una desafortunada herencia del pasado y de una desacertada gestión del presente. Y mira que había gente que lo advertía. Pero en el club no hacían caso. En esto también hay una similitud con el Prestige, que Fraga y Cascos se fueron de caza mientras el chapapote se disponía arrasar Galicia.
Noticias relacionadas
Florentino y Valdano no es que se fueran a cazar cuando el baloncesto del club caía en picado, pero casi. Lo que hicieron fue quitarse de en medio al dar plenos poderes a Scariolo. Al término de la pasada temporada, Florentino se percató de que la crisis iba en serio e hizo que Valdano diera la cara, primero para degradar a Scariolo y después para despedirle. El Prestige ya estaba hundido. Pero faltaba por llegar el chapapote al que se refiere mi amigo y que ahora no hay manera de quitarse de encima, porque se fichó a tres desheredados del Barça, a Reyes por tres años y se renovó a Tarlac.
Ahora Florentino está dispuesto de una vez por todas a zanjar la crisis. No porque le guste el baloncesto, que no le hace ni fú ni fá como tampoco se lo hacía a Mendoza y a Sanz, pero éstos al menos se tiraron el pegote de fichar a Sabonis y a Bodiroga, sino porque no está acostumbrado a fracasar en sus proyectos. No sé cómo lo hará, pero sí que no parará hasta encontrar la persona que logre una gestión eficaz y certera en la sección de baloncesto. Un dato: no está solo en la búsqueda. Ni siquiera tiene como único asesor a Pedro Antonio Martín Marín. Y bueno es que ya no se fíe de nadie.
