Batalla de desgaste
Noticias relacionadas
Un recién llegado al escenario como Víctor Fernández ha dado con el término exacto para definir la tempestuosa relación sentimental entre el Betis y los comités federativos: "Una batalla de desgaste". Perfecto, eso es. Pero, en el caso de Joaquín (y en todos los demás), hay que tener claro, clarísimo, que....
En el Betis no se mueven un pelo, una camiseta o una cinta de video sin el conocimiento del patrón. Ocurre que como en la presidencia vitalicia y en la vida de Manuel Ruiz de Lopera han salido bien las cosas gracias a la presión sobre el bando contrario, la estrategia a seguir es presión, recursos y más presión. Como esa política pagó dividendos en el cierre y la visita del Real Madrid, los portavoces han seguido recurriéndolo todo, pero con argumentos peregrinos: en el caso de Joaquín, una de las fotos enviadas como descargo exhibían al internacional en una actitud pegadora similar a la del más enfadado Mike Tyson. Como decía Di Stéfano a sus porteros: "Ché, me conformo con que paréis las que vayan dentro y no me metáis las que vayan fuera". Está bien recordar que en las batallas de desgaste, Verdún, Stalingrado, un día se ganaba terreno y al otro se retrocedía. "La vida es caer y levantarse, levantarse y caer", decía Mao Tsé-Tung y, sin duda, piensan Manuel Ruiz de Lopera y Curro Picchi. Pues eso.
