Segunda | Sporting - Oviedo

El alevín que dejó escapar el... Oviedo

A la estrella del Sporting, el ‘Guaje’ que se crió en las cuencas mineras asturianas y que proviene de una familia humilde, el éxito no se le ha subido a la cabeza.

Manuel Rosety
Redacción de AS
Actualizado a

David Villa es la estrella del Sporting. El Guaje, como cariñosamente se le llama en la plantilla rojiblanca, es un jugador sencillo, nacido en el seno de una humilde familia minera de Tuilla, localidad de la cuenca langreana. La figura sportinguista empezó a dominar el balón casi antes de que terminaran de salirle los dientes, mimado por su padre, un entusiasta el fútbol. Villa tuvo una tendencia oviedista en sus inicios. Hasta llegó a estar en el equipo alevín de la entidad azul, pero en la capital no vieron aptitudes futbolísticas en el delantero langreano, que volvió a su casa, el Unión Popular de Langreo, antes de recalar en el Sporting.

En el club gijonés inició una carrera meteórica. Tras una campaña en el equipo juvenil pasó al filial, en Segunda División B, sin acabar la temporada, para debutar en el primer equipo. En su tercera campaña se le prolongó el contrato por cinco temporadas, con una cláusula de 18 millones de euros.

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El éxito no se le sube a la cabeza. Villa es de los habituales en los actos organizados por las peñas sportinguistas, y sigue siendo vecino de la barriada minera de Tuilla, aunque tiene previsto contraer matrimonio cuando acabe la temporada con su novia Patricia y fijar su residencia en Gijón. Su vida es la de un chaval de su edad. Alegre, dinámico y avispado, le gusta la música actual y divertirse con sus amigos, sin desconectar del fútbol los días de descanso, porque es su pasión.

Sus principales fans son su familia y su novia. Una vez su padre, Manel Villa, para el debut de su hijo con la selección Sub-21 en Andorra, fletó un microbús para verle, junto con un grupo de amigos de Tuilla.

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