Delfino, el secante perfecto de Bodiroga
El alero argentino de 20 años, fichaje anulado por el Real Madrid en julio, se exhibió ante la estrella serbia


Jugada del destino. Carlos Delfino, madridista por unos días en verano, se reveló el miércoles como marcador efectivo frente al azulgrana Dejan Bodiroga, la gran estrella europea. El todoterreno yugoslavo no bajó en la Euroliga pasada (22 partidos) de los 11 puntos. El miércoles Delfino y el Fortitudo del técnico Jasmin Repesa le dejaron en nueve, aunque alguno de esos tantos los logró sin el alero argentino delante. "Fue algo increíble, lo defendí bien, pero reconozco que tampoco tuvo su día. Antes del partido pensé en Bodiroga y Pesic, y en cómo Yugoslavia ganó a Argentina la final del Mundial. Me dio mucha bronca, aunque ese partido lo viví como aficionado".
Delfino, de sólo 20 años, ya suena como futurible NBA y en Bolonia no dejan de compararle con Ginóbili. "Es una boludez. Él está a otro nivel y creo, además, que soy diferente, pero me esfuerzo por llegar a ser un jugador tan bueno como él". Este verano firmó por el club boloñés (dos años más otro opcional) después de que el Madrid decidiera desprenderse de él días después de ficharle. Era una operación de Scariolo y con la llegada de Imbroda al club le pareció cara y no del todo convincente. En su lugar llegó Digbeu.
Lo curioso es que una de las virtudes de Delfino es la defensa. Jugador muy atlético y potente (1,98 y cerca de 100 kilos), también dribla con facilidad. Su juventud, eso sí, le hace ser irregular en anotación y tiro, aunque al Barça le hizo 21 puntos, a sumar a los 11 rebotes y 2 asistencias. Tras el paso a un club grande procedente de Calabria, ya es el segundo jugador del Fortitudo en valoración. En Argentina le ven junto a Herrmann y Kammerichs como refuerzo de lujo en la albiceleste.
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No le guarda rencor al Madrid
El fichaje de Delfino se gestó meses antes de acabar la temporada pasada y el Madrid lo hizo oficial en junio. Días despues, tras el despido de Scariolo, se pactó la rescisión. El jugador dijo y mantiene que no le cierra las puertas al Madrid: "No tengo reproches contra nadie. Me hubiera encantado cumplir el contrato, pero no guardo rencor. Fue una situacion rara de ver". Ahora, Delfino apunta a la NBA, "un sueño", y aún dispone de dos años para entrar en el draft.